Principal | Elecciones sindicales

 

Carlos Amaya: "A poco que nos descuidemos, los médicos dejaremos de llevar una bata blanca y nos pondrán un mono azul"


Su secretario general defiende la validez de los sindicatos profesionales para defender el estatus de los facultativos

 

“A poco que nos descuidemos, los médicos dejaremos de llevar una bata blanca y nos pondrán un mono azul, y puede que hasta alpargatas, como hace algunos años vaticinara un político español del que no quiero acordarme”, señaló ayer tarde el doctor Carlos Amaya, secretario general de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), durante su intervención en el ‘Encuentro Global de Neumología’, celebrado en Vidago (Portugal), y en el que ha defendido el papel del sindicalismo médico en la sanidad.

El motivo de esta advertencia tiene que ver, a su juicio, con los “profundos cambios” que se están produciendo en la organización de la asistencia sanitaria, “que otros trabajadores saben aprovechar a su favor mientras que, en el caso de los médicos, nos están llevando a un desconcierto del que tenemos dificultades para salir porque por tradición y por talante somos muy poco dados a organizarnos como hacen el resto de las profesiones sanitarias”.

El mayor cambio al que se ha enfrentado el médico en los últimos decenios es, opina el secretario general de la CESM, “el abandono obligado de nuestra histórica condición liberal, que nos garantizaba autonomía en nuestro trabajo diario a la par que un prestigio social que compensaba los casi siempre escasos ingresos económicos que deparaba el trato con los enfermos”.

La situación ahora es bien distinta. “El ejercicio liberal de la profesión se ha reducido a una práctica poco menos que testimonial, condenada a desaparecer del todo, y hoy, por mucho que nos cueste reconocerlos, el médico no es más que un asalariado cualificado al que ni siquiera se les retribuye como tal y hasta tiene problemas para asegurarse su puesto de trabajo”.

Competencia

Además, la competencia del resto de los profesionales sanitarios estaría contribuyendo a menoscabar el papel del facultativo, toda vez que, como ocurre en España y más aún en otros países, por ejemplo en Estados Unidos, “el personal de enfermería y otros trabajadores tratan de ampliar su radio de acción a áreas tradicionalmente reservadas a los médicos”. En este sentido, comenta que “el hecho de que la ciencia y la tecnología se hayan convertido en los filtros a través de los cuales los médicos ven a sus pacientes, está contribuyendo a reducir nuestro estatus y respeto en el interior de los centros de trabajo en la medida en que una enfermera o un técnico de laboratorio puedan considerarse igual de capacitados que nosotros para realizar una prueba diagnóstica, recetar un tratamiento y puede que hasta hacer una operación”.

Codo con codo

El doctor Carlos Amaya matiza que en España esta situación “aún es embrionaria”, aunque alude a Estados Unidos como el ejemplo de lo que podría llegar a pasar. “Allí la invasión de los roles del médico llega al punto de que de algunas compañías aseguradoras, para ahorrarse costes en la contratación de médicos, facultan al personal de enfermería para diagnosticar y recetar fármacos”.

El mejor remedio para poner fin al “desconcierto y desmotivación” que éstas y otras circunstancias están propiciando en el ánimo del médico es, afirma el secretario general de la CESM, “asumir nuestra condición de profesionales asalariados y trabajar codo con codo en la defensa y promoción de nuestros derechos, máxime cuando estamos insertos en un sistema de relaciones laborales en el que las negociaciones son colectivas y cuyo resultado depende en gran medida del grado de arropamiento y presión que tengan los sindicatos que participan en ellas”.  

Miércoles, 16 de octubre de 2002.

Publicado por: CESM

 

 

                               nuestro correo es : cesm-cv@cesm-cv.org y para la Secretaría de Comunicación es : comunicacion@cesm-cv.org

                                                            Estamos en Navarro Reverter 11 3º 46004 Valencia. Tno 96 351 73 76  Fax 96 351 76 28