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METGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA
Sindicato Médico
METGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA (CESM-CV) DENUNCIA EL PROCESO DE
PRIVATIZACIÓN DE LA GESTIÓN SANITARIA EN DÉNIA DADO QUE NO GARANTIZA
LA CALIDAD DE LA ASISTENCIA A LA POBLACIÓN Y MALTRATA A LOS
PROFESIONALES SANITARIOS.
RESULTA
INADMISIBLE QUE NO EXISTA NINGÚN COMPROMISO REAL PARA MANTENER LOS
PUESTOS DE TRABAJO DE INTERINOS Y EVENTUALES QUE EN ESTE
DEPARTAMENTO ALCANZAN CASI EL 40% DEL TOTAL DE LOS TRABAJADORES.
A
pesar de las promesas verbales formuladas en la Mesa Técnica
celebrada esta mañana por parte del Secretario Autonómico de Sanidad
D.Luis Rosado no existe ninguna garantía real de que el empleo
ocupado actualmente por interinos y «acúmulos de tareas» en el
actual Hospital de La Pedrera en la Marina Alta se mantenga tras la
transferencia de la gestión de los recursos humanos a Marina Salud
S.A. que va a gestionar el Departamento 13 en régimen de concesión
administrativa. Y ello es así porque D. José Cano Pacual, Director
de Recursos Humanos, no ha presentado ningún documento que pueda
vincular a Marina Salud en tal sentido y resulta improbable que
pueda llegar a hacerlo aunque, en su caso, nos mostraremos
dispuestos a ayudarle en tal empeño.
CESM-CV debe
denunciar además que solamente el personal estatutario con plaza en
propiedad podrá optar por mantener su situación funcionarial o
acogerse al derecho privado del Estatuto de los Trabajadores. El
resto, cerca de un 40% del total de los profesionales, verá
amortizadas sus plazas y, en todo caso, podrá optar a una
contratación laboral, renunciando así a cualquier expectativa de
integrarse mediante OPE en sus actuales puestos de trabajo. La gestión
empresarial de las «concesiones administrativas», que impone la
«laboralización» propia del derecho privado, desestructura las
relaciones laborales, bloquea la movilidad voluntaria y dificulta la
defensa sindical de los intereses profesionales al establecer
diferencias contractuales, territoriales y retributivas.
Cuatro años después de la aprobación del Estatuto Marco de los
Servicios de Salud que debía dar cobertura al trabajo de los
profesionales, cada vez existen menos médicos estatutarios en el
Comunidad Valenciana dada la política de laboralizar a los
facultativos mediante la reconversión en concesiones de gestión
privada de nuestros Departamentos de Salud. Esta generación
de beneficios que conlleva la privatización de la asistencia resulta
posible, entre otras razones, por la pérdida de la independencia de
los médicos que dejan de ser funcionarios para pasar a depender de
criterios empresariales economicistas aunque en otras CCAA, como la
madrileña, la privatización de la gestión no ha modificado la
naturaleza del vínculo contractual estatutario y ha respetado mucho
más la autonomía profesional. En todo caso, tampoco podrían
generarse tales beneficios sin un colchón de sanidad pública que
pudiera absorber los «remanentes» no rentables de las áreas
privatizadas. Se trata de un negocio sin riesgo alguno porque es la
administración quien garantiza a las empresas interesadas la
ausencia de competencia y el régimen de monopolio en un sector de
actividad que, dadas la gratuidad y universalidad del modelo,
proporciona una demanda asistencial siempre creciente.
CESM-CV no cree en
tal proceso, aunque considera que se trata de una decisión política
que debe ser objeto de revisión en los foros democráticos
correspondientes. Pero si apostamos porque
cualquiera que sea la titularidad o fórmula concreta de gestión de
cada centro y/o departamento, los
derechos básicos
de los profesionales no puedan ser nunca sustancialmente diferentes.
Recordamos aquí que en el Hospital de La Ribera la jornada laboral
es, comparada con cualquiera de gestión directa, de más de 200 horas
más al año... por unas retribuciones inferiores en 6000 euros. Y
también llamaremos la atención acerca de la sobrecarga del
departamento 13, donde un Médico de Equipo de Atención Primaria está
atendiendo ya un cupo de 2000-2500 tarjetas sanitarias mientras que
la media en departamentos de gestión directa es de 1500.
Por
ello proponemos:
- La
relación contractual del personal médico en la empresa Marina Salud
S.A. debe ser
estatutaria
y solo admitimos la laboralización directa bajo estrictos controles
de calidad y carácter voluntario. En las concesiones ya vigentes
exigimos la «estatutarización» voluntaria de sus profesionales.
-
Las
condiciones de trabajo, jornada y retribuciones
del personal laboral de las concesiones deben ser como mínimo
idénticas a las de los profesionales estatutarios de la sanidad
pública de gestión directa.
- La
movilidad
debe encontrarse garantizada en toda la red pública con
independencia de su modelo de gestión.
-
Debe evitarse que los compañeros que decidan mantener su actual
relación estatutaria puedan ser
marginados por la dirección
de la empresa para lo cual la figura del Comisionado deberá poseer
los necesarios poderes y la imprescindible capacidad sancionadora.
-
Debe existir un
estrecho control sindical e institucional acerca de
las condiciones de realización del acto médico
con el fin de que no pueda nunca ser mediatizado por instancias
ajenas inspiradas en intereses empresariales o burocráticos.
- La
empresa Marina Salud S.A. debe asumir como estatutarios a la
totalidad de los profesionales que actualmente prestan servicios en
el Departamento 13, bien como propietarios o como interinos en plaza
vacante. A tal fin la Consellería deberá de inmediato, crear las
correspondientes plazas de plantilla para absorber a los temporales
por «acumulación de tareas» existentes. Tales vacantes deberán salir
en la correspondiente
OPE
y la empresa Marina Salud estará obligada a asumir su resultado.
¿O serán
estos contratos precarios los únicos no tenidos en cuenta en el
reciente acuerdo de consolidación de empleo?.
- La
base de las nuevas formas de gestión en el sistema sanitario debe
establecerse en torno a la
participación de los profesionales.
Optamos por un
sistema de cogestión
centrado en Juntas
Facultativas,
elegidas por sufragio universal entre un censo de médicos y
titulados superiores.
Consideramos que de
no contemplarse los mínimos que planteamos se estará admitiendo que
la sanidad valenciana deje de depender del control público
democrático para hacerlo de grupos empresariales cuyo interés
fundamental es el beneficio y no la salud de los ciudadanos. Y, como
sindicato responsable, no podemos admitir que existan ni médicos ni
pacientes de segunda.
SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN
Metges de la Comunitat Valenciana (CESM-CV)
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