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CARTA AL SINDICATO CESM
Acabo
de leer vuestro comunicado titulado UNIDAD SINDICAL, y quiero aprovechar
la ocasión para deciros lo que sigue
Llevo un año afiliado a este sindicato, y me llevaron
a ello las razones que esgrimes en tu carta, es decir, “la unión hace la
fuerza”. Por tanto, como ves, estoy de acuerdo con tus argumentos contra
la dispersión de esfuerzos, pero hecho de menos en tu arenga, así como en
comunicados anteriores, una cosa esencial para no estancarse: la
autocrítica.
Es cierto que, la aparición de grupúsculos y
asociaciones minoritarias en las elecciones sindicales, dispersa la fuerza
de nuestro colectivo, pero ¿por qué han aparecido?. En mi opinión, estos
intentos son un saludable signo de que nuestro colectivo comienza a ser
consciente de lo que podríamos ser y NO somos. Así pues despertemos todos
y manos a la obra.
Si existiendo un sindicato que ya esta en pie
de guerra por nuestros derechos, aparecen otros con el mismo fin, ¿no será
que se coincide en el fondo, pero no en la forma?.
Nuestro sindicato plantó cara a la
administración hace ya 8 años, y tuvo el respaldo mayoritario del
colectivo, pero entonces se consiguió un acuerdo incumplido, y NO
RECLAMADO hasta ahora. A cualquier observador no se le escapa la
utilización política de la fuimos objeto en aquella ocasión, y a lo que
nos ha llevado. Ahora en vuestros comunicados tenéis la desfachatez de
reconocer que le hicisteis la cama al PP, cuando les amenazáis con influir
(como entonces) en el resultado de las próximas elecciones autonómicas.
Con el PP os habéis encontrado con lo que merecíais, por mezclar la
dignidad del colectivo médico con la política. Y ahora, aun considerando
que se consiga influir en el resultado de las próximas elecciones, y gane
el PSOE, ¿qué creéis que se puede esperar?; pues más de lo mismo, cuando
no el rencor por las actuaciones pasadas.
No señores, yo creo que las churras a un lado y
las merinas a otro; la política para cada conciencia individual, que lo
nuestro es trabajar dignamente, y ser reconocidos social y económicamente.
Es la gente la que tiene que obligar a los políticos (a todos), y no
nosotros.
Pero pasemos pagina y centrémonos en el
momento actual. A pesar del desencanto de los médicos, y de la escasa
movilización de que somos capaces, sobre todo en nuestra comunidad, todos
conocemos el malestar general que tenemos por nuestra situación, y que
mayoritariamente se apoyan las reivindicaciones de la huelga. Entonces,
¿por qué la respuesta no es también mayoritaria? (en la huelga, en las
elecciones sindicales, en las asambleas...). No soy sociólogo, pero puedo
encontrar múltiples razones, en la naturaleza de nuestra profesión, en el
carácter conformista de nuestro entorno, en el desencanto y desinterés por
la política.....; pero una vez mas cabe la autocrítica (ausente) del
sindicato.
Parte de culpa tendrá la incapacidad, de
aquellos que lleváis la bandera, para que mostremos la indignación que
todos sentimos contra esta administración.
Como muestra, muchos botones:
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Al
representante sindical de CESM de mi área(13), liberado, se le conoce
escasamente en mi hospital, pero no se le ha visto nunca.
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El actual conflicto con la administración ha coincidido con la OPE
extraordinaria, y ha tenido y tiene AMORDAZADOS a unos 8000 médicos de
la comunidad, pues aquí se ha desvirtuado de tal forma la ley de
consolidación, que la sensación es de que el que se mueve no sale en la
foto (no se han reconvertido los acúmulos, no salen a concurso las
situaciones especiales, no se ha conseguido un concurso de traslados
previo, lo que ha enfrentado a propietarios e interinos). Todo ello
convierte en perverso el sistema de oposición de la ley de
consolidación, que tiene su justificación solo si , como en el resto de
comunidades, se incluyen en la oferta a la inmensa mayoría de los
puestos de trabajo en situación irregular.
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La ley de consolidación se consiguió gracias a que aparecieron
asociaciones de interinos, que unificaron criterios y acción, aunque
finalmente la negociaron los sindicatos como legítimos representantes
ante la administración.
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En nuestra comunidad, la falta de acción de colectivos con intereses
comunes y la tibieza de los sindicatos, incluyendo el nuestro, nos ha
llevado a que la administración campe por sus fueros, y que los médicos
desconfiemos de todos.
Con todo esto, por mi parte solo cabe felicitarme
de ver que existe gente que intenta moverse para conseguir lo mismo que
nosotros perseguimos, y al tiempo lamentarme de que nuestro sindicato no
sea capaz de unificar esfuerzos y liderar todas las iniciativas.
Ernesto Franco Peris
Traumatólogo del Hosp. De Ontinyent
Carta recibida en este Sindicato en Enero de este año.
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