Principal | NotasPrensa | Formacion | DOGV-BOE | Noticias | Opinión | Prensa | Nuestro Programa | Reconversiones | Ope extraordinaria | Denia | Legislación | El Mundo-Incumplimientos | Lo Ultimo | Novedades | Retribuciones | Comunicaciones | Nuestros derechos | Notas y Avisos | Nuestro rincon | Ocio | Carrera | Aemir | Primaria | Especializada | Mesas | Mir | Union sindical | Concesiones y consorcios | Abucasis II | BolOf | SocCientf | Comunicados | Organizaciones Medicas | Formularios | Documentos | Guardias medicas | Urgencias | Salud publica | Salud mental | Concursos | Inspeccion | Opes | Delegaciones | Opt Out | Opes | Bolonia | Plan pensiones

POR UNA GESTIÓN PROFESIONAL DE LA SANIDAD PÚBLICA VALENCIANA

(Inicio de Reflexión Programática en CESM-CV)

 

En las modernas sociedades europeas el acceso universal e igualitario a los servicios sanitarios se contempla como un derecho ciudadano básico, en el marco de los modelos de solidaridad social surgidos tras la II Guerra Mundial. Aunque incorporada tardíamente al marco comunitario, también España ha ido desarrollando durante la actual etapa democrática un sistema de protección que hunde sus raíces en la propia Constitución de 1978:

«Art.43. 1. Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios necesarios. La ley establecerá los derechos y deberes de todos al respecto.»

En la actualidad el Sistema Nacional de Salud, una vez completadas las transferencias autonómicas, constituye un conjunto de Servicios Públicos cuya titularidad corresponde a las Administraciones correspondientes, quedando en manos del Ministerio de Sanidad y del Consejo Interterritorial la fijación de unos mínimos comunes que eviten desequilibrios y garanticen la igualdad en el acceso a las diferentes prestaciones. El Estatuto Marco debiera asimismo diseñar unas condiciones comunes básicas de naturaleza contractual para todos los facultativos españoles.

CESM-CV se identifica con los valores democráticos apoyando sin reservas un modelo de SANIDAD PÚBLICA que cumpla con el mandato constitucional. Concebimos la Sanidad Valenciana como el conjunto de recursos que la Administración pone a disposición de ciudadanos y profesionales para garantizar el acceso universal de los primeros a la protección de la salud y la libertad de los segundos en el ejercicio de sus funciones. Ello exige la existencia de una red de gestión pública hegemónica sobre la que pivote el control del sistema.

En la Comunidad Valenciana, la inmensa mayoría de los médicos ejercemos nuestra profesión en una red de centros cuya titularidad, financiación y gestión son fundamentalmente públicas, junto a algunos con fórmulas especiales o mixtas. Sólo de modo residual se pueden contabilizar los recursos estrictamente privados. Por esa razón la vinculación del médico valenciano con el sistema sanitario es casi por completo de tipo estatutario, contemplándose otras situaciones (contratos de acúmulo de tareas, de formación, eventuales o de refuerzo) como meramente transitorias.. Este modelo, que no era sino uno de entre todos los posibles, se encuentra plenamente consolidado en el terreno político al tiempo que socialmente es reconocido como propio y valorado positivamente por los usuarios.

Sin embargo, y porque defendemos la financiación pública y la universalidad de una asistencia integral, los médicos observamos con preocupación la ineficiencia generada por un modelo de gestión anquilosado y rígido que, no por público sino por burocratizante, asfixia el desarrollo de nuestra sanidad, coharta la iniciativa profesional y niega en la práctica la libertad de los ciudadanos.

La aparente respuesta de nuestra administración autonómica a estos problemas se centra en el recientemente presentado Borrador de Ley de Ordenación Sanitaria de la Comunidad Valenciana. Según el texto, la Agencia Valenciana de la Salud será responsable de que:

«...la gestión y administración de los centros pueda llevarse a cabo directa o indirectamente, con medios propios o ajenos, públicos o privados, mediante cualesquiera entidades admitidas en derecho, así como a través de la constitución de concesiones administrativas, consorcios, fundaciones, empresas públicas u otros entes dotados de personalidad jurídica propia, pudiéndose además establecer acuerdos o convenios con personas o entidades públicas o privadas."

Es decir, se prefigura un escenario con multitud de fórmulas de gestión, sin privilegiar a la actual red de administración pública, que, evidentemente, conllevarían asimismo una multiplicidad paralela de relaciones contractuales para los médicos. A ello se añade la sustitución de las actuales Areas de Salud por «Departamentos», más amplios territorialmente, que reducirían significativamente la participación sindical, y la creación de una S.A. encargada de la Acreditación de centros y procedimientos que ocuparía el espacio propio de los Colegios Profesionales y Sociedades Científicas.

Para CESM-CV la atención prestada en los centros de gestión pública puede y debe ser complementada con la concertación de servicios, sea cual sea su titularidad, siempre que ello resulte necesario y no ponga en riesgo el carácter básicamente público del sistema. En la misma dirección, no negamos que en ciertas situaciones pueda utilizarse la fórmula de la concesión administrativa o la delegación en personas físicas o entidades empresariales. De hecho, carecería de sentido, en su caso, que la salud buco-dental o la psicoterapia requiriesen de la habilitación de espacios públicos de nueva creación en lugar de utilizar la infraestructura privada existente. Tampoco resultaría lógico construir un nuevo hospital en lugares donde la gestión y/o titularidad privada ya contara con presencia y se evidenciara objetivamente una calidad de servicio público mínimamente exigible.

Pero lo que se pretende hacer es desestructurar el sistema sanitario valenciano, sin tener en cuenta los aspectos preventivos propios de un concepto moderno de salud integral, sin respetar el marco estatutario de los profesionales, desvertebrando la negociación colectiva, lesionando las bases de la libertad sindical, sin garantías de calidad para el usuario y privilegiando erróneamente la idea de gestión privada frente a la de gestión pública. Como una mancha de aceite, en pocos años, sin apenas percibirlo, sin control alguno, el conjunto de la sanidad valenciana podría estar en manos de las grandes empresas privadas del sector. Con financiación pública, obviamente, pero gestionada, como una inmensa subcontrata, por las grandes aseguradoras. Y ello, ni resulta aceptable ni permisible. La administración, como buena madre, puede y debe buscar ayuda para llevar a los niños al Colegio, pero de eso a donarlos en adopción media un abismo.

Pero, además, nuestros gobernante se equivocan. Porque lo que resulta absolutamente incompatible con una sanidad ágil y eficiente es su gestión burocrática, sea ésta de tipo público o privado-empresarial. Y el único antídoto frente a ella es la gestión profesional, a la que, incomprensiblemente, parece tenérsele miedo.

Por ello, CESM-CV debe plantear y hacer públicas las líneas maestras de su propio MODELO DE GESTIÓN basado en los siguientes principios básicos:

1.- Apoyamos la idea de Sanidad Pública entendida como la disposición, gestión y financiación, por parte de la Administración Pública, de aquellos recursos que resulten necesarios para garantizar el acceso universal e igualitario de los ciudadanos a las prestaciones integrales de protección de la salud, independientemente de su nivel de renta o de cualquier otra diferencia social o territorial.

2.- El núcleo hegemónico de la Sanidad Valenciana lo constituyen aquellos recursos que, con titularidad, financiación y gestión pública establecen con el personal facultativo y el resto de profesionales sanitarios una relación contractual de carácter estatutario. Adicionalmente, asumimos, tanto la necesidad de establecer conciertos cuando sea necesario con cualquier entidad o persona, física o jurídica de carácter sanitario, como la conveniencia de introducir nuevas formas de gestión participativa tanto en los centros de titularidad pública como privada.

3.- La base de las nuevas formas de gestión en el sistema sanitario debe establecerse en torno a la participación de los profesionales. Optamos por un sistema de cogestión centrado en Juntas Clínicas de Centro y de Área, dónde los médicos estemos representados por el papel estratégico que desempeñamos, en contraposición a lo que ocurre con los órganos de representación sindical meramente cuantitativa. Tales Juntas, que incorporarán a las Direcciones de los Centros y Áreas, constituirán los órganos de gestión de cada ámbito de decisión. Por su parte, el ejercicio profesional de los facultativos tendrá carácter autónomo en el marco de cada Centro, Servicio o Unidad.

4.- La descentralización y la autonomía serán pilares fundamentales en la gestión de los recursos sanitarios. El presupuesto necesario para su funcionamiento, que será global en el sentido contable, será puesto a disposición de cada Centro y éste dispondrá de él del modo más adecuado a los efectos del cumplimiento de sus objetivos. Una vez cubiertos los gastos corrientes, incluídos los salarios establecidos, cualquier ahorro o remanente obtenido será destinado a la inversión sanitaria y a la incentivación retributiva de los profesionales.

5.- El gasto sanitario público de la Comunidad Valenciana, ahora el penúltimo del Estado Español, debe acercarse progresivamente a la media nacional en el camino de equipararse con el de la UE. De lo contrario, la degradación del sistema sería inevitable.

6.- Cualquiera que sea la titularidad o fórmula concreta de gestión de cada centro y/o área, su acreditación y evaluación, así como las de los procedimientos y técnicas, corresponderá, con carácter vinculante, a los Colegios Profesionales y Sociedades Científicas. Se arbitrarán métodos de evaluación alternativos para los servicios de hostelería, lencería, confort, atenciones añadidas, etc, con participación de las asociaciones de consumidores.

7.- Cualquiera que sea la titularidad o fórmula concreta de gestión de cada centro y/o área, los derechos básicos de los profesionales no podrán ser nunca diferentes. En los centros de titularidad pública, sea cual fuere su fórmula concreta de gestión, se tenderá a un modelo de relación contractual homogénea de tipo estatutario.

8.- Todo usuario de la Sanidad Pública gozará de libertad para escoger médico y/o centro sanitario y éstos últimos podrán aceptarlo o rechazarlo, salvo casos de urgencia, contando ambas partes con garantías sobre sus derechos constitucionales. La desburocratización de la relación médico-enfermo llevará aparejada la disponibilidad del profesional para organizar su propia agenda y verse incentivado en función de los actos médicos y la actividad efectivamente desplegada. El objetivo fundamental será la desaparición de las listas de espera, tanto médicas como diagnósticas o quirúrgicas, y el restablecimiento de la confianza mútua entre el facultativo y sus pacientes.

9.- Se establecerán Unidades Especiales de vigilancia epidemiológica, prevención sanitaria y educación para la salud en todas las áreas, independientemente de la titularidad o modo concreto de gestión de cada una de ellas.

10.- Los Consejos de Salud de cada área sanitaria se dotarán de representación profesional, sindical y ciudadana. Serán fundamentales a la hora de establecer las demandas sanitarias globales de la población y orientarán de este modo la labor de los órganos de gestión y cogestión correspondientes.

PD.: A este artículo seguirán otros. Este es el inicio de un debate necesario en el que todas las opiniones no coincidirán necesariamente pero serán igualmente bienvenidas. Animamos a afiliados y simpatizantes a participar en él.

 

RICARDO LLEVATA COMPANY

SECRETARÍA DE COMUNICACIÓN CESM-CV

24/06/02

 

                               nuestro correo es : cesm-cv@cesm-cv.org y para la Secretaría de Comunicación es : comunicacion@cesm-cv.org

                                                            Estamos en Navarro Reverter 11 3º 46004 Valencia. Tno 96 351 73 76  Fax 96 351 76 28