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Una esclavitud del siglo XXI
Según el
diccionario de la Real Academia de la Lengua se entiende por esclavitud:
“La sujeción o dependencia excesiva por la cual una persona se ve sometida
a otra, a un trabajo u obligación”. La Administración Sanitaria Valenciana
ha colocado a sus profesionales sanitarios como “cabeza de turco” para
desviar la atención de sus propios fracasos en otros campos, reduciéndolos
a meros esclavos del siglo XXI para lo cual no duda en utilizar todas las
artimañas que los resquicios de la ley le permite, y es que “no hay mejor
cuña que de la misma madera”.
La indignación del colectivo
llega a tal grado que no sería de extrañar que se produjera un severo
correctivo en las próximas elecciones autonómicas a pesar de las encuestas
que manejan puesto que 7.500 facultativos más sus familiares son un gran
porcentaje de votos pese a la existencia de una desastrosa oposición.
La presión sobre el
colectivo es tal que no se le permite ni adherirse al principio
constitucional de la huelga, por medio de la elaboración de unos mínimos
abusivos del 100% en servicios centrales, bloquear las citas hasta las 10
horas prolongando la jornada del médico más allá de su horario obligatorio
con lo que se consigue que el facultativo visite al mismo número de
pacientes a pesar de descontarle una hora y media de salario, presiones
contra los interinos ante la amenaza de su próxima convocatoria de la OPE.
etc.
Este Sindicato pretende
exclusivamente mostrar su rechazo e indignación ante una Administración
cuyo único fin es la humillación del colectivo por medio del
incumplimiento sistemático no solo de los pactos firmados desde el 95 sino
también su actuación al borde de la ley para modificar el espíritu de la
normativa Europea (104/93) sobre descanso del personal sanitario por medio
de un decreto de Jornada laboral que no se hubiera atrevido a elaborar ni
el propio Luis XIV.
Ante esta situación el
Sindicato Médico, careciendo de otras medidas legales que no sea la huelga
para expresar el atropello administrativo, se ve abocado a endurecer sus
posturas, viéndose obligado a que el usuario de la sanidad resulte en
parte afectado y comprenda que tiene una Sanidad Pública muy distante de
lo que la Administración falsamente pretende venderle.
Lunes 14 de
octubre de 2002.
Higinio Monerris Carbonell
Secretario
General de CESM-Alicante
Publicado por: CESM
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