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CRÓNICA
DE UN DESPRECIO MANTENIDO
El
resultado de la Carrera Profesional ha sido el esperable utilizando
elementos de lógica deductiva.
El
estamento médico en España fue desde la época de gestión socialista un
elemento a “neutralizar” políticamente. No era mayoritariamente partidario
de las tesis autoproclamadas progresistas (cuyo ejemplo por cierto más
representativo es la antigua URSS).
El
PSOE sistemáticamente hurtó las periódicas oposiciones a estatutarios y
funcionarios de la sanidad pública.
Finalidad: Tener en plantilla un porcentaje importante de médicos con
relación administrativa insegura (interinos, contratados...etc) lo que
garantizaba un grado de contestación menor si se producía conflicto
laboral. Simultáneamente en el costo de gestión se producía- y se está
produciendo- un enorme ahorro de dinero ya que no hay que pagar
antigüedad.
Creímos muchos médicos en su día que el Partido Popular arreglaría esta
injusta situación.
Ilusión vana. No sólo el PP no ha vuelto a las oposiciones periódicas como
en tiempos de la UCD (dos anuales para estatutarios, anuales o bianuales
para funcionarios...) sino que se ha despachado con unas formas de
corregir el entuerto que ponen los pelos de punta.
Ejemplos: Oferta Pública de Empleo, en la que aparece como método de
selección de profesionales la realización de una memoria,
calificable de “autoalabanza proyectiva de actividades profesionales
meritorias”, que ha de evaluar un tribunal con parámetros absolutamente
indefinidos a día de hoy, con la consiguiente inseguridad jurídica y de
otras índoles. Y para colmo una entrevista personal como
paradigma de carencia de métodos objetivos de evaluación de la idoneidad
de opositores. Absolutamente deleznable. El nepotismo en esta situación
puede andar a sus anchas.
Últimamente, integrados en la UE, y con moneda común, se extiende
progresivamente entre los médicos la desagradable sorpresa que produce la
comparación en euros de las retribuciones de los médicos europeos con las
nuestras.
La
primera deducción, que produce la comparación de cifras, es que los
políticos de Portugal, Francia, Austria, Bélgica, etc ( no digamos
Dinamarca porque sería para deprimirse profundamente) tratan
económicamente a sus médicos mucho mejor que los políticos españoles.
Y
resulta que el sistema sanitario español está entre los tres primeros
en calidad del mundo, según la OMS.
Esta
situación de desproporción, además de ser una bomba social de relojería,
que se activará cuando se alcance el número crítico de médicos
concienciados y motivados a defender su dignidad como profesionales, puede
traer consecuencias de fortísimo impacto social. Es cuestión de tiempo.
Posiblemente meses.
El
número de médicos en burn-out es de escándalo. Y nuestros presuntos
responsables políticos pretenden desactivar el conflicto social con un
sobrecito de propinas llamado carrera profesional. Y además en el colmo
del desprecio al estamento mezquinean. Ciertos polvos producen
determinados lodos.
Por nivel de riqueza, de PIB, y de
cualificación para la prestación del servicio, los médicos en España
deberían ser retribuidos con unas cantidades medias que oscilan de
diecisiete a veinticinco millones de pesetas brutos.
Quienes deciden sobre el precio de los actos médicos tienen un grado de
cualificación intelectual y de formación o instrucción profesional
palmariamente inferior a la de cualquier médico. La mayor parte de los
cualificados son rábulas, que adolecen del pecado hispánico: pesar del
bien ajeno, también llamado envidia.
Este
otoño traerá “movidas”. Ganadas a pulso.
La
vida es una tragedia para quien sólo siente y una comedia para quien
piensa. (La frase es de un literato inglés del XIX, cuyo nombre ahora no
recuerdo).
Jesús
Picazo Moreno
Presidente Asoc. Prof..APDs Com. Valenciana.
01/09/02 |