Sanidad:
modelo Zaplana, modelo Camps
COL-lectiu Lluís
Alcanyís – Col-lectiu formado J. Mayans, C. Riera, E. Martínez
Algunos
teníamos la remota esperanza de que el presidente Camps impulsara un
modelo de gestión sanitaria diferente al de Zaplana, es decir:
profesional, preocupado por los ciudadanos y comprometido con la sanidad
pública.
Los
hechos dicen lo contrario: las decisiones tomadas por el Gobierno del
Partido Popular, por Camps, siguen la línea trazada por Zaplana: unas son
puro escaparate y otras tienen como objetivo destruir el sistema sanitario
público.
Los
chequeos son un mal plagio del PAPPS (Programa de Actividades Preventivas
y Promoción de la Salud), cuyo ámbito de aplicación es el Estado español y
se pusieron en marcha el año 1989.
Estos
programas tiene como finalidad generar recomendaciones periódicas de
prioridades y métodos preventivos, en base a las evidencias científicas,
la morbilidad de nuestro país, los recursos disponibles y los resultados
de la evaluación periódica. El planteamiento es el que realiza el grupo
operativo de los servicios preventivos de EE UU (Preventive Services Task
Force) que publicó la guía de actividades preventivas en el año 1989. Este
grupo aconseja exámenes periódicos de salud diseñados a medida del
paciente, con un calendario de ejecución según la edad, sexo, y otros
factores de riesgo, en lugar de los exámenes anuales, en los cuales todos
los pacientes reciben la misma batería de pruebas y procedimientos.
En
realidad lo que va a hacer la Conselleria de Sanidad es un PAPPS
restrictivo, desnaturalizado y además no llega ni a lo que estaba en
marcha desde el año 1991, en el que se impulsó el programa en los centros
de salud desde la delegación territorial en Valencia de la Conselleria de
Sanidad. Por lo tanto nada nuevo por estas tierras, bueno sí, empeoran lo
que debería estar funcionando y también, es cierto, se gastan una buena
pasta de nuestros impuestos en propaganda.
El
modelo elegido por el Partido Popular de la Comunidad Valenciana de hacer
nuevos hospitales, es el modelo Alzira, de tal forma que incluso cuando se
le pregunta al conseller Rambla si La Fe nueva será así, guarda silencio.
El modelo Alzira se caracteriza por oscurantismo en la gestión e
incapacidad para resolver los problemas de los ciudadanos de la comarca,
de hecho son numerosos los enfermos que son trasladados desde ese hospital
a La Fe, Doctor. Peset, etc., además de que el confort no es el que
prometieron: hoy en día en la mayoría de las habitaciones individuales hay
dos enfermos. Y no queremos hablar de la gestión económica porque desde la
facturación irregular a la Conselleria de Sanidad hasta el retraso en el
pago a los proveedores es una norma.
Pues
bien, el señor Camps asume este modelo. Hay al menos tres razones para
ello: Una: no tienen ni un duro y la única forma de hacer hospitales es
que lo haga una empresa privada y, después, paga por la asistencia y no se
preocupa de más. Dos: convierte la salud en un negocio y se lo da a los
amigos, ejemplo el hospital de Torrevieja, entre los adjudicatarios,
Carlos Paz, amigo de Zaplana, propietario de la Clínica de Benidorm, donde
la conselleria prohibió la construcción de un segundo hospital, en función
de las alegaciones de este señor. Tres: rompe el modelo de asistencia
pública basado en la solidaridad y colaboración entre centros por otro
basado en la competencia entre ellos. Esto ya lo hizo la Thatcher, hace
muchos años, y todos conocemos los resultados: peor sanidad y más cara.
Por eso,
Zaplana/Camps, para la sanidad, lo mismo: propaganda y desmantelamiento.
Señor Camps, ¿le dice algo que los médicos valencianos, después de ocho
años de gobierno del PP, son los peores pagados del Estado español?: ¿son
los peores?, o ¿tienen el peor gobierno? Usted mismo.
LEVANTE 14 de octubre de 2003
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