|
“REFLEXIONES ACERCA DE LA HUELGA QUE SE AVECINA”
En 1995
hubo que recurrir a una huelga para conseguir un incremento salarial,
totalmente justo, habida cuenta de que el poder adquisitivo del médico
había descendido tanto que era un hecho reconocido por todos.
En esos momentos, entró en el gobierno de nuestra autonomía el
P.P., con quien se firmó el documento final de la huelga, con el que se
conseguía el 46% de lo que pedíamos y el compromiso de seguir negociando,
en los años sucesivos, nuevos incrementos. Cosa que ya no se cumplió.
En aquel acuerdo también figuraba la fecha de 1997, como tope,
para la puesta en marcha de la Carrera Profesional. Que evidentemente
tampoco se cumplió.
Otros puntos en relación con la Atención Primaria o la
participación de los médicos en la gestión fueron, igualmente, papel
mojado.
Pero llegaron las Elecciones
Autonómicas de 1999 y cambió, sobre el papel, el
olvido que se tenía de los médicos. Si alguien aún conserva, como yo,
el documento nº 20 del “Programa de Gobierno de Eduardo Zaplana para la
Presidencia de la Generalidad Valenciana” podrá ver que las cosas
cambiaron.
En la página 18, bajo el título: Líneas generales: Hacia un
“NUEVO SISTEMA SANITARIO”. Una propuesta del Partido Popular para el siglo
XXI., se puede leer textualmente: 4.- Participación de los
profesionales en el sistema sanitario. Partiendo de la base de que los
trabajadores de la sanidad de la Comunidad Valenciana
representan el principal activo del sistema sanitario y son los
que mejor conocen las necesidades de los usuarios es
imprescindible integrar a los diferentes colectivos
en la planificación y gestión sanitaria. . . . . . .Con ello se
pretende conseguir los objetivos propuestos,
mejorando la satisfacción del trabajador, la calidad de
la atención al paciente y la eficiencia del sistema.
Ganaron las elecciones y, o bien no se habían leído el
programa o se olvidaron. Porque ¿Dónde está la participación en la
gestión? Y no digamos de la satisfacción en el trabajo que nos aboca a
una huelga.
En la página 49 dice: 9. Política de Recursos
Humanos: Integración de los profesionales sanitarios. Y
comienza con una frase que deberían ellos mismos de meditar:
“Hablar del Sistema Sanitario es hablar de sus profesionales”
porque leída en las circunstancias actuales es un sarcasmo. Pero la burla
hacia nosotros continúa diciendo: “Los recursos humanos son el
principal activo de la organización sanitaria y como tal, los esfuerzos
que se hagan en este campo son vitales si se quieren garantías en la
consecución de los objetivos propuestos.” Sigue hablando de gestión
participativa, de nivel de satisfacción que motive. Y yo
me pregunto si se reirán cuando escriben estas cosas sabiendo que no pasa
nada si no las cumplen, porque la clase médica es así. Y llegarán las
próximas elecciones y nos repartirán otro documento semejante a éste,
confiados o casi seguros de que no escarmentamos ni en cabeza propia.
Así nos ven ellos, pero ¿cómo los vemos a ellos?, según mi
modo. Durante toda la legislatura se han mostrado arrogantes y
prepotentes, con el pleno convencimiento de vivir en “la verdad”,
inflexibles, muy charlatanes y nada negociadores, pasando de nosotros no
teniendo en cuenta nuestras reivindicaciones, confundiendo nuestra
paciencia y responsabilidad con falta de firmeza. Tal es así que están
siguiendo la misma táctica con la huelga convocada hace mes y medio, y a
dos semanas de su comienzo. Es obligatorio, por Ley, que la Administración
convoque al Comité de Huelga para negociar, con la finalidad de evitar el
conflicto. Sin embargo la Consellería de Sanidad, en un ejercicio, que le
es habitual, y al que podría calificarse de chulería, no ha efectuado tal
convocatoria. ¿Por qué? Pues porque se está dedicando a llamar, de manera
personal y unilateral, a diferentes miembros de CESM-CV haciéndoles
ofertas fuera del cauce legal, imagino que para ver si encuentra a alguien
más débil, más proclive al partido o algún “topo”. Éste es el respeto y el
concepto, me parece, que tiene la Consellería de los médicos. Por eso
debemos estar más unidos que nunca y exigir y defender lo que creemos
justo y que merece nuestra profesión.
Y, por último dejo una reflexión a tener en cuenta; de todos
es conocido que nuestro Conseller, D. Serafín Castellano Gómez, en el mes
de febrero de este año, se comprometió públicamente, ante los medios de
comunicación, a hacer efectivos, de manera inmediata, una serie de
compromisos sobre los que se había estado negociando. No fue así, y, de
hecho, hemos repetido, infinidad de veces, que nos ha engañado. Ahora me
surge una duda: una persona cuya principal característica es no cumplir lo
que promete, ¿está validada para negociar en una huelga? ¿Vamos a
creernos lo que nos ofrezca? ¿Sería mejor pedir al P.P. otro negociador en
el que confiemos las dos partes? Creo que sería lo más acertado. Habrá que
meditarlo.
Fdo:
Luis Bordón Bellmunt
Secretario Acción Sindical
Lunes 16 de Septiembre de 2002 |