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METGES DE LA COMUNITAT VALENCIANA
Sindicato Médico
Valencia
a 15 de Febrero de 2008
El
CSI-CSIF pretende intoxicar a los médicos valencianos al poner en
duda la representatividad, la legitimidad y el buen nombre de CESM-CV.
Tras
los ataques del periódico «EL MUNDO» ahora la administración utiliza
otros instrumentos para tratar de evitar las movilizaciones médicas.
¿Aún
hay quién desconoce de que el derecho fundamental de huelga está
amparado por nuestro marco constitucional?.
Afiliados a Metges de la Comunitat Valenciana CESM-CV
han recibido una carta de Daniel Matoses Climent (adjuntada como
ANEXO) quién, en nombre del CSI-CSIF, perpetra un injustificado
ataque a nuestra organización
y, en general, al sindicalismo médico profesional. Según el máximo
responsable autonómico del sindicato más próximo a la administración
(de la cual parece recibir instrucciones directas) no somos
representativos. Según el
Sr.Matoses nuestro
sindicalismo médico carece de presencia en ningún ámbito de
negociación.
Aunque, curiosamente, unas líneas más abajo nos acusa de llevar años
«negociando sólo mejoras» lo que evidentemente no podría ser cierto
si no estuviéramos presentes en los ámbitos de «negociación»
correspondientes. Pero en fin,
cuando uno se dedica a hacerle el trabajo sucio a terceras partes la
coherencia de su discurso puede resentirse
peligrosamente.
CESM-CV no niega la representatividad general del CSI-CSIF,
entre el conjunto de los trabajadores al servicio de la AVS, desde
el celador a algún médico, cifrada en un
11,49% de los delegados
a juntas de personal en las últimas elecciones sindicales de 2006
(recordando, no obstante, que el mínimo para acceder a los foros
legales de negociación se encuentra en el 10%, es decir, que
hablamos de una presencia «cogida por los pelos»). Y tampoco debería
negar CSI-CSIF que la coalición CEMSATSE (que agrupa a nuestro
sindicato y al de enfermería) es la fuerza más representativa de la
Mesa Sectorial al haber obtenido el
22,98 de los delegados
en los mencionados comicios (sin pretender representar más que a
médicos y diplomados en enfermería). Lo que significa, sin necesidad
de haber cursado ciencias exactas, que
CEMSATSE obtiene entre los grupos profesionales A y B
el doble de delegados electos que CSI-CSIF «pescando» en todas las
categorías
(y éste es el sindicato que, a punto de quedarse fuera en el reparto
de la «tarta», niega nuestro derecho a la porción correspondiente).
Queda sin embargo pendiente de liquidación el tema
del Consejo de la Profesión Médica al que Matoses desprecia y del
que dice que pretendemos designar a sus miembros por «mediación
divina». Nada más lejos de la realidad pues, dado que la
representatividad médica directa
no puede deducirse de un modelo electoral compuesto por un censo
único de todos los estamentos sanitarios, habrá que recurrir a un
modelo indirecto de aproximación que, además, resulte objetivo e
incontrovertible. Y esto pasa por el grado de
implantación médica sindical
medido por el número de
afiliados médicos de cada organización.
Ésta es la esencia histórica del sindicalismo, la asociación libre
de trabajadores para la defensa de sus intereses, y no el circo
electoral en que se ha convertido nuestro más que mejorable modelo.
¿Tiene miedo CSI-CSIF, como lo
tienen el resto de los sindicatos de clase, a confrontar su
implantación real entre los médicos y su capacidad para hablar en
nombre de ellos, en un «ámbito de negociación» en el que los votos
de celadores, pinches o auxiliares no sirvan para arrogarse una
representatividad médica más bien escuálida?.
Nosotros no, porque sabemos que el 50% de los 12.000 facultativos
que ejercen para la sanidad pública se encuentran afiliados a los
sindicatos médicos profesionales y que el número de
médicos adscritos a otras formaciones es, si bien digno de todo
respeto, cuantitativamente poco relevante.
Y, aunque siempre hay quien difama (por si mismo o
por encargo) diremos una vez más que si
no hemos firmado el acuerdo no es por lo que dice sino por lo que no
dice,
por las garantías laborales y las limitaciones de jornada que no han
aceptado incluir. Y no nos dan miedo las falsas atribuciones de
otros sindicatos, porque como
los documentos que tenemos registrados demuestran, este acuerdo ha
sido negociado íntegramente por CESM-CV:
- Los FAC
(incluso con esa misma denominación) son un intento de solución al
problema de los «contratos basura» negociada por CESM-CV.
Si no aceptamos el resultado final ha sido por la negativa de la
administración a aceptar una serie de alegaciones que los compañeros
con este tipo de nombramientos, reunidos en asamblea, nos plantearon
y que nosotros respetamos porque tenemos vocación de «representar» y
no «sustituir» la voluntad de los interesados. Tales alegaciones
hacían referencia a la
movilidad obligatoria, la solución en especializada,
las garantías de una jornada
mínima de 12 horas solo voluntariamente prorrogable hasta 24, la no
obligatoriedad de la jornada «complementaria»
(recordemos que son trabajadores nocturnos) o los derechos a un
mínimo de fines de semana
libres
que permitieran la conciliación
efectiva de la vida familiar y laboral.
- La
eliminación de la temporalidad
mediante reconversión de los
acúmulos de tareas
que salieran a las correspondientes
OPEs
había sido
negociada por CESM-CV. También habíamos puesto como condición que el
número de plazas médicas de la OPE 2007 fuera superior a las 1500
(finalmente han sido anunciadas 1518). Pero si no hemos aceptado el
acuerdo es porque los plazos
planteados nos parecen disparatados
(un médico que aspire a consolidar su plaza en la convocatoria de
2007 deberá esperar como mínimo a finales de 2010 para tomar
posesión de ella) mientras en otras comunidades autónomas se están
convocando oposiciones con plazas de nueva creación en un número
importante. No creemos que
pueda permitirse nuestra administración sanitaria esperar a 2011, en
el mejor de los casos, para finalizar un proceso que, además, no
crea empleo nuevo sino que se limita a consolidar la precariedad
existente.
- La
equiparación de la hora de guardia con la ordinaria
fue un compromiso del Consell
en abril de 2007 que nosotros negociamos y apoyamos para este año.
Pero el documento firmado incurre en aspectos inaceptables:
se habla de «aproximación», no de
equiparación,
y cualquier incremento de la hora permitiría fraudulentamente
afirmar que se ha cumplido lo acordado;
no se establece ningún valor de hora ordinaria que
permita iniciar la negociación
incumpliendo así el compromiso de 2007 y además
se relega a 2009 el inicio de un incremento
retributivo del cual no existen cantidades ni calendario.
CESM-CV firmó la hora ordinaria mientras CSI-CSIF ha comprometido su
apoyo a una promesa ambigua.
- Las
reivindicaciones de los MIR
presentes en el acuerdo forman parte de lo que debería haberse
negociado a lo largo del año pasado. Su presencia en el documento
firmado por CSI-CSIF incumple
los acuerdos de diciembre de 2006
(creación de Mesas Técnicas específicas que no se han reunido ni una
sola vez) y deja fuera
cuestiones importantes como
las guardias de sábado o el mantenimiento del diferencial salarial
existente con otras autonomías y que no está siendo respetado por la
administración. Obviamente CESM-CV
ha negociado y acepta tanto la inclusión de los residentes en la
productividad como las jornadas de tarde para especialidades sin
guardias o la exención de guardias en caso de embarazo
(aunque lo exigimos sin condiciones y cobrando el prorrateo
correspondiente, cosa que CSI-CSIF no parece haber considerado
necesario).
- El
resto de cuestiones incluidas no constituyen un acuerdo propiamente
dicho sino una sucesión de promesas inconexas, un compromiso de
creación de mesas y comisiones de incierto futuro y unas meras
declaraciones de principios que nada garantizan y a nada obligan. Lo
que popularmente conocemos como «humo» y que CSI-CSIF no duda en
apoyar y vender como contenidos reales.
En
lo que puede haber de seriedad y elaboración rigurosa en el acuerdo
firmado es el buen hacer de CESM-CV el que ha estado detrás en los
últimos meses. Pero hasta un par de semanas antes de la firma del
acuerdo las organizaciones firmantes ni siquiera sabían por donde
iban los tiros. Esa negociación
que, según ellos, avanzaba a «buen ritmo», la han llevado a cabo
en tres o cuatro días, el resto, el núcleo «duro», lo concreto, ya
lo había peleado CESM-CV.
El CSI-CSIF solo ha aportado al acuerdo promesas vacías de
contenido, pero ha sido incapaz, como el resto de los firmantes, de
mantener la calma y dotar de garantías, plazos decentes, cifras y
fechas concretas a los compromisos alcanzados.
POR
ESO NO HEMOS FIRMADO SR. MATOSES, por lo mismo que no firmamos el
complemento C, porque nosotros pedíamos la equiparación retributiva
de los complementos específicos con eliminación de una exclusividad
vacía de contenido y no el mantenimiento de artificiales diferencias
entre los facultativos que CSI-CSIF si aceptó y rubricó. El tiempo
nos ha dado la razón y hoy todos los médicos reclaman, no ya la
libre elección del específico sino la superación de un modelo que
solo ha servido para que la administración se ahorre, gracias a la
«asesoría» de organizaciones como la que preside, millones de euros
en los últimos diez años que en absoluto han repercutido en mejoras
para nuestra profesión.
SECRETARÍA
GENERAL
Metges de la
Comunitat Valenciana (CESM-CV)
ANEXO: El
«panfleto» de CSI-CSIF
LA REPRESENTATIVIDAD
Desde la Central
Sindical Independiente y de Funcionarios,
CSI-CSIF,
consideramos que los sindicatos CEMS y SIMAP, que se autocalifican
de representativos de los médicos, cuando uno de ellos nunca ha
concurrido a unas elecciones sindicales y el otro nunca ha alcanzado
representación en ningún foro de negociación, no pueden pretender
instaurar un nuevo foro de negociación en el cual la designación de
sus elementos fuera por mediación divina.
CEMS, sindicato sin
representación en ningún ámbito de negociación elegido
democráticamente, debe explicar a sus afiliados:
·
- Que durante
años haya apostado por mantener los contratos basura negociando sólo
mejoras y ahora, que se ofrece crear una categoría nueva con
igualdad de derechos, CEMS esté en contra.
·
- Que se pacte
con la Consellería dos OPES de 1.500 plazas para facultativos, y una
tercera que dejará en el 5% como máximo la interinidad de los
médicos, y CEMS esté en contra.
·
- Que se pacte la
Productividad Variable para los residentes, por primera vez en
España, y CEMS esté en contra.
·
- Que vayan a
tener mejoras retributivas y laborales los médicos del SAMU y CEMS
esté en contra.
¿Saben los afiliados de
CEMS que con esta oferta no habrá prácticamente ningún médico en la
Comunidad Valenciana sin plaza fija, si así lo desea, en el sector
público? Esta huelga que CEMS propone ¿es sólo una huelga para
conseguir boato para unos pocos? ¿Qué cargo quiere ese sindicato en
el Consejo de la Profesión Médica? ¿Qué títulos quieren que les den?
¿Algo así como ilustrísimo…?
CSI-CSIF, como sindicato
profesional y representativo en todos los foros de negociación, ha
estado presente y ha contribuido con su firma a alcanzar todos los
acuerdos que han supuesto un avance eficaz y eficiente para el
colectivo médico, en algún caso firmando en solitario. Como
sindicato independiente, hemos huido siempre de utilizar la acción
sindical para otros fines que no sean la mejora y el reconocimiento
profesional de los médicos. Dentro de nuestros objetivos
fundamentales está la firma de acuerdos que permitan seguir
avanzando en la mejora de las condiciones laborales de los
trabajadores. El último acuerdo suscrito con la Consellería de
Sanidad lo cumple.
Por todo ello, no
entendemos que CEMS adopte la postura, parafraseando a Groucho Marx,
de “como el acuerdo lo firman otros y por lo tanto todos nos
beneficiamos, no firmamos y pedimos dos huevos más”. Si ese
fuera el modus operandi de sindicatos responsables, como CSI-CSIF,
los médicos de esta comunidad no hubieran disfrutado de los avances
que se han producido en materia retributiva y laboral en la última
década, ya que no se hubiera firmado ningún acuerdo.
Por todo ello, CSI-CSIF
no renuncia a seguir avanzando, con realismo, firmeza, actitud,
aptitud y talante, con el objetivo de que los médicos tengan siempre
el reconocimiento retributivo y profesional que su formación,
reciclaje, dedicación y responsabilidad merecen.
Daniel Matoses Climent
Presidente Unión
Autonómica de CSI-CSIF
Comunidad Valenciana
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