La Consellería de Sanidad, tras las diversas sesiones de negociación celebradas, da por cerrado el modelo de Jubilación del nuevo Plan de Ordenación de Recursos Humanos. El Sindicato Médico considera que el documento presentado se aparta en gran medida de lo que eran sus pretensiones iniciales, comprometidas además durante la campaña electoral. No obstante, considera un gran avance la jubilación prácticamente libre hasta los 67 años.

Para CESM-CV la jubilación debería poderse personalizar, dependiendo de las circunstancias, desde los 60 a los 70 años de edad. Las prolongaciones de servicio sólo deberían estar condicionadas al mantenimiento de la capacidad psicofísica para ejercer las funciones del puesto. Por otro lado, los dos años transcurridos desde que se anunció este Plan merecen una seria y contundente crítica a la administración sanitaria, pues su lentitud ha causado graves daños a los intereses de muchos médicos y, por lo tanto, a los de la ciudadanía valenciana que en ellos confiaba.

Dicho Plan, que será sometido a votación con posterioridad al 19 de marzo de 2017, consagra no obstante la jubilación generalizada del personal médico hasta los 67 años de edad si bien plantea serias dudas acerca de lo que ocurrirá en el tramo desde los 67 a los 70 años de edad.

– Desde la edad de jubilación forzosa hasta los 67 años, los factores que justificarán la prolongación en el servicio activo serán la pertenencia a categorías o especialidades deficitarias o bien a categorías profesionales con tasas de empleo superiores al 90%, precaución que se adopta para equilibrar la necesaria entrada de nuevo personal con el mantenimiento en el sistema de los más experimentados. Dado que los licenciados en Medicina poseen unas tasas de empleo que rondan el 98% el resultado será que, siempre que no existan problemas de absentismo especiales, todos los médicos que soliciten la prolongación hasta los 67 años verán como ésta les es permitida sin mayores problemas. En tal sentido y pese a lo rocambolesco de la redacción, no podemos de dejar de reconocer que se abren posibilidades para nuestros compañeros de mayor edad sin que ello ponga en absoluto en peligro las posibilidades laborales de los actuales estudiantes de medicina o en programa de especialización MIR. Todos hacemos falta en un sistema sanitario infradotado y con graves carencias.

– Desde los 67 años y hasta los 70 las prolongaciones serán decididas por la Dirección de Recursos Humanos previo informe-propuesta no vinculante de una comisión de evaluación de composición conocida. Dicha comisión deberá tener en cuenta, no sólo los aspectos citados, sino otros como la singularidad de las tareas desarrolladas, la participación en programas de transmisión del conocimiento experto, la investigación, la docencia, el compromiso con la organización, etc. Consideramos que en este periodo no existe garantía alguna de prolongación para el personal facultativo y por lo tanto nos suscita grandes dudas que sólo el tiempo confirmará en un sentido u otro. De entrada exigimos que exista una motivación adecuada de las resoluciones y que se siga manteniendo la política de conservación de la experiencia acumulada. Permaneceremos vigilantes ante la evolución de los acontecimientos en este tramo de edad.

– Antes de la edad de jubilación forzosa, el documento contempla nuevas posibilidades, condicionadas a la legislación estatal, como la jubilación anticipada (si bien con pérdida económica) o la jubilación parcial.

El Sindicato Médico parte de la base de que la jubilación debe ser considerada un derecho y no una obligación, al menos hasta los 70 años de edad. Esos son nuestros principios que no coinciden con los del Plan que, siguiendo lo establecido por el Estatuto Marco, ligan la permanencia en el trabajo a las necesidades de la organización. No obstante, consideramos que resulta posible conciliar ambas posiciones desde nuestras peculiaridades profesionales: pleno empleo (aunque gran temporalidad), prolongado periodo de formación (hasta 11-12 años) y gran peso de la experiencia que repercute en la calidad de la asistencia. No podemos por ello comprender que esta necesidad profesional, que es también la de toda la sociedad, se ponga en cuestión desde postulados sin base ni coherencia alguna. Mientras se incentiva la permanencia en el trabajo en el sector privado y se imponen para todos los trabajadores prolongaciones obligatorias de la edad de jubilación, parece una broma que a los 80-100 facultativos que cada año solicitan seguir sirviendo a la sanidad pública se les pretenda culpabilizar del desempleo en nuestra comunidad. Es poco serio y es además falso. ¿Que hay que establecer algún límite? Si, y los 70 años era el que existía hasta 2003 sin que ello causara el menor problema, hasta que a la ministra Ana Pastor se le ocurrió cambiar las reglas del juego.

CESM-CV seguirá defendiendo sus planteamientos ante cualquiera que quiera escucharlos. En este momento, si existiese voluntad para ello, una modificación del Estatuto Marco y del Estatuto Básico del Empleado Público, acabaría definitivamente con el problema. Pero ésto ya no se encuentra en nuestras manos sino en las de quienes no cesan de llamar a la permanencia en el trabajo mientras permiten que sus médicos languidezcan a una edad en la que tanto tienen todavía que aportar al bienestar de la población. ¿Tan difícil resulta comprenderlo?