Ello se desprende de las nuevas instrucciones que eliminan, de 8 a 15h, dos de las tres plazas de cobertura de urgencias existentes.

Entre otras cosas, se retrasarán sin necesidad alguna las intervenciones quirúrgicas urgentes hasta la tarde y dejará de garantizarse plenamente la analgesia epidural para las parturientas que acudan a dicha institución sanitaria en la franja horaria antedicha.

La transparencia que persigue la Consellería de Sanidad está llegando con muchas dificultades a los equipos directivos de los Departamentos de Salud, presos en muchos casos de prácticas propias de otros tiempos, que implican extrañas connivencias con actitudes caciquiles más que reprobables.

El Hospital Peset de Valencia ha dado un paso más en su camino hacia la «comarcalización» asumiendo que la asistencia urgente de orden quirúrgico que requiera anestesia no va a poder garantizarse en todos los casos ni en cualquier momento del día. De las instrucciones dictadas por el Director Médico, Arturo García, obviamente consensuadas con el Jefe del Servicio José Carrera, se desprende que la prioridad pasa por utilizar todos los recursos para los quirófanos programados aún a costa de correr ciertos riesgos que parecen no resultar importantes para los responsables de Servicio y del Departamento. El tiempo lo dirá pero los precedentes no resultan tranquilizadores.

El «ahorro» de personal se ha conseguido a base de asignar un quirófano programado para uno de los dos anestesistas de guardia de urgencias, que queda así incapacitado para actuar, mientras se atribuye al anestesista de guardia de la Sala de Reanimación la vigilancia de los pacientes recién operados en la llamada «Sala de Despertar»… pero con instrucciones de abandonar dicha actividad (¿?) en el caso de que surgiera una urgencia que no pudiera ser demorada hasta la tarde. Vestir un santo para desvestir a otro, esa es la política de este Centro y este Servicio desde hace un par de años. A eso algunos, cínicamente, le denominan «buen hacer y colaboración» del Servicio de Anestesia, en referencia indudable a su responsable jerárquico.

Esta «distribución» de la carga asistencial es aparentemente fantástica. Para llevarla a cabo, sobran dos facultativos todos los días. Eso sí, dejan dos puestos de trabajo sin atender. O sea, que se han mejorado los números a base de quitar profesionales de los puestos de trabajo. Dentro de nada un anestesista atenderá varios quirófanos al mismo tiempo. ¿Tienen los ciudadanos valencianos algo que decir al respecto? Nuestro sindicato si porque la seguridad no es negociable.

Las consecuencias serán la imposibilidad de aplicar analgesia epidural durante el horario de mañanas, con el desplazamiento de pacientes a otros centros o el parto inadecuadamente doloroso. Al fin y al cabo el parto con epidural no se considera siquiera una urgencia como tal.

Otra consecuencia será que pacientes con procesos agudos, como por ejemplo apendicitis, se retrasarán hasta poder ser intervenidos varias horas después, de modo irracional y contrario a cualquier buena praxis médica. Las intervenciones urgentes hay que llevarlas a cabo cuando se encuentra indicado y no cuando la «productividad» del centro lo recomiende o permita. Hablamos de seres humanos y de una administración que dice pretender convertirlos en el centro del sistema. ¿Quien garantiza que esa demora no va a conllevar complicaciones que pudieran no haberse producido de haber actuado cuando se debía haber hecho?

Llueve sobre mojado porque ya hace tiempo tuvieron que cerrarse las consultas colectivas de anestesiología, realizadas en el Salón de Actos, por considerarse inapropiadas (¿otra muestra de «buen hacer»?). Si bien ello no conllevó ninguna consecuencia negativa para su organizador, el Dr.Carrera, que más bien se vio incomprensiblemente arropado por la Comisión de Dirección y otras entidades: las consultas colectivas resultaban improcedentes pero todo se había hecho siempre bien (¿?).  Al fin y al cabo, aquel «invento», pese a su carácter irregular, aliviaba las listas de espera. ¿Tienen los ciudadanos valencianos algo que decir al respecto? Nuestro sindicato si porque la calidad de la asistencia no se discute.

Pedimos a la Consellería de Sanidad que deje de mirar hacia otro lado y complete la renovación real de las direcciones departamentales sin incurrir en nombramientos clientelares  o no avalados por una identificación con los objetivos de gestión del equipo de Carmen Montón. Y, desde luego, que se reviertan, por el bien de los usuarios del sistema público, decisiones tan absurdas como las mencionadas, revisando la idoneidad de sus responsables. ¿Tienen los ciudadanos valencianos algo que decir al respecto? Nuestro sindicato si.

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