Guardias de atención continuada penosas, que no computan como tiempo trabajado ni para la jubilación, aumento sin fin de la presión asistencial… unos médicos trabajando a destajo a costa de su propia salud.

Os mostramos un ejemplo de lo que está sucediendo en el Departamento de Orihuela. Una situación que, por desgracia es más habitual de lo que parece. Aquí os transcribimos la carta remitida la Gerente del Departamento de Orihuela en el día de hoy.

Carta al Gerente del Departamento de Orihuela

Estimado Gerente:

Sirvan la siguiente nota para denunciar los siguientes hechos:

  1. Las guardias de atención Continuada en nuestro Departamento, de igual modo que en el resto de los mismos, se realizan fuera de la jornada ordinaria, en horario especialmente penoso, de hasta 24 horas continuadas, y suponen un esfuerzo extraordinario, que el facultativo realiza con enorme responsabilidad. Además me permito recordar que dichas guardias son obligatorias, se retribuyen por importe inferior a la jornada ordinaria y que, cuestión absolutamente increíble, ni siquiera computan como tiempo trabajado ni cotizan para la jubilación. Está claro que las guardias médicas ni son rentables ni saludables.
  2. Es fácilmente objetivable que los turnos de Atención Continuada en los Centros de Salud de nuestro Departamento están viéndose afectados por una ingente incremento sostenido de presión asistencial, siendo ya difícilmente soportables; de este modo, se llegan a atender por encima de 150 pacientes a lo que se añade hasta 8 visitas a domicilio en turnos entre semana y hasta 220 pacientes al día más avisos en turnos de día festivo, toda esta carga de trabajo para tan sólo dos médicos. Así, el “ciclo vital” de un facultativo en el Departamento es el siguiente: 40 pacientes en consulta ordinaria más 75-80 pacientes en el turno de atención Continuada, Esto constituye una situación de gravísima sobrecarga laboral, lo que implica la inviabilidad de una adecuada atención médica.
  3. Este deterioro está conllevando unas consecuencias indeseables y sumamente arriesgadas para los facultativos, profesionales absolutamente comprometidos, implicados y responsabilizados al máximo, pero que ya no pueden dar más de sí.
  4. Si comparamos los números de atenciones médicas con respecto a puntos de Atención Continuada de otros Departamentos se objetiva la franca desventaja que tenemos en nuestro Departamento con respecto a ellos, en ratios de pacientes atendido por médico.
  5. No se puede atender a tanto paciente. Y es absolutamente inasumible hacerlo a costa de la salud física y psicológica del médico. Esto no es hacer medicina, es trabajar a destajo.
  6. Existen otros factores añadidos a esta situación, tales como no tener transporte sanitario en condiciones adecuadas, falta de personal de seguridad, falta de personal de limpieza…
  7. Le recuerdo que el Código de Deontología Médica, al que nos debemos someter la totalidad de los profesionales, dice de forma clara que “el médico que presta su servicio en el Sistema Nacional de Salud ha de velar y contribuir para que en él se den los requisitos de calidad, suficiencia y cumplimiento ético”. También refiere “los médicos que ocupan cargos directivos en instituciones sanitarias deben velar para que las prestaciones se adapten a las auténticas necesidades asistenciales de la población y a las posibilidades reales de financiación, evitando que se ofrezcan servicios sanitarios sin la debida dotación de medios humanos y materiales”.
  8. Desde el Sindicato Médico entendemos y compartimos la idoneidad de la Sanidad Universal, pero no a costa de la salud de los facultativos.
  9. Todos los responsables jerárquicos, dirección de AP, gerencia y Consellera son responsables de esta situación. Deben saber que desde el Sindicato Médico, de no solventar de forma inmediata esta situación, nos veremos obligados a denunciarlos públicamente, e incluso actuaremos, si fuera necesario, contra quien proceda, desde el punto de vista laboral, jurisdiccional y deontológico.

 

En Orihuela, a diez de Febrero de 2020