A juicio CESM, el General Invierno no tiene tanto la culpa de lo que está sucediendo como los propios estrategas de las respectivas administraciones sanitarias, porque a nadie puede sorprender lo que se está viendo.

En concreto, CESM responsabiliza del caos repetido durante los últimos años por estas fechas a la falta de personal y de recursos.

Señala que desde 2010 han desparecido en torno a 50.000 puestos de trabajo en la sanidad pública, de los cuales algo más de 10.000 corresponden a médicos, mientras que la frecuentación de los servicios sanitarios por parte una población crecientemente envejecida ha ido a más. La politica de Jubilaciones anticipadas, la falta de Ofertas de empleo publico, la precariedad en el empleo, etc. ha dado lugar a un déficit de asistencia irresoluble. La disminucion de las retribuciones a nivel de médicos hace que de estos, en un porcentaje muy alto emigren a Europa, donde son reconocidos a nivel de salarios, al triple o mas que en España. Incluso muchos cruzan el charco o varios charcos.

A su vez, recuerda que el presupuesto público destinado a la sanidad no ha dejado de disminuir desde entonces (6,5% de PIB en 2009, 5,9% en 2017). Como es natural esto ha dado lugar a una dismunición de la calidad de la asistencia y a falta de previsiones claras, por culpa de estos presupuestos tan parcos y en disminunucion.

Ademas parece que ha sido debido a un fallo en la vacunación al no estar incluido una de las cepas, que es la que ha provocado la epidemia. O sea un problema epidemiológico a nivel mundial