Principales problemas de la Atención Primaria en 2019 en la Comunidad Valenciana y soluciones propuestas.

Os presentamos los principales problemas que vemos en la Atención Primaria en 2019 y sus posibles soluciones (extrapolable al resto del Estado Español).

Modelo de Atención Primaria fracasado

El modelo de Atención Primaria que inició su andadura en los años 80 ha fracasado, solo basta con ver la situación actual de las consultas de medicina familiar y pediatría de Atención Primaria. En la actualidad nos encontramos con una amplia red de Centros de Salud, la inmensa mayoría de ellos con consultas sobresaturadas, con déficit crónico de médicos y pediatras, con profesionales desincentivados y en definitiva funcionando prácticamente igual a como lo hacían los antiguos ambulatorios previos a la reforma de la Atención Primaria: consultas saturadas, con asistencia sólo a demanda, de baja calidad y muy poco resolutiva.

Nos encontramos con una amplia red de Centros de Salud, la inmensa mayoría de ellos con consultas sobresaturadas, con déficit crónico de médicos y pediatras y con profesionales desincentivados.

¿Por qué hemos llegado a esta situación?

Evidentemente cuando algo no funciona la causa suele ser multifactorial y hay que buscarla en 3 orígenes distintos. Los tres orígenes han contribuido en mayor o menor medida a la situación actual:

  1. Quién lo gestiona.
  2. Quién lo ejecuta.
  3. Quién lo utiliza.

¿Quién lo gestiona? Los gestores

Desde el punto de  vista de los gestores, creemos que esta es la causa de más peso en el fracaso de la Atención Primaria.

Se ha gestionado mal, por gestores no profesionalizados, designados únicamente por criterios de afinidad política y que han dejado pudrir los viejos problemas, que como toda enfermedad maligna acaban por matar al paciente.

Han priorizado criterios de interés político y cortoplacista frente a criterios de eficiencia y visión a largo plazo.

No se ha profesionalizado la gestión

Se ha dejado planificar a alcaldes, a políticos locales y grupos de presión ciudadanos sin ningún criterio organizativo y de eficiencia.

Seguimos teniendo gestores que obedecen a criterios políticos frente a criterios de eficiencia u organizativos. De esta forma, han proliferado injustificadamente puntos de atención continuada, recursos y servicios para segmentos de población insuficiente o de escasa demanda (como exceso de plazas de matronas en Atención Primaria, puestos de radiología en centros de salud y un largo etc.).

Se ha dejado planificar a alcaldes, a políticos locales y grupos de presión ciudadanos sin ningún criterio organizativo y de eficiencia, que solamente se han movido por sus intereses particulares y por pura demagogia. Se ha confundido cantidad con calidad, y proximidad al domicilio del paciente con resolutibilidad.

La primera consecuencia de este despropósito ha sido la proliferación de puntos de Atención Continuada próximos unos a otros, sin dotación suficiente.

La primera consecuencia de este despropósito ha sido la proliferación de puntos de Atención Continuada próximos unos a otros, sin dotación suficiente. Algunos puntos de poblaciones menores se encuentran a menos de 3 km del vecino y no disponen ni siquiera de recepcionista. Estas tareas las deben asumir el facultativo y el enfermero sin ser una de sus funciones propias. El criterio: el alcalde así lo quiere, o peor aún, si está en la población vecina yo también lo quiero.

Tenemos en la Comunidad Valenciana más PAC que Suecia por poner un ejemplo cercano, muchos de ellos infradotados.

Resultado final, tenemos en la Comunidad Valenciana más PAC que Suecia por poner un ejemplo cercano, pero muchos de ellos sin transporte para atención domiciliaria, otros sin el mínimo de plantilla necesario al no disponer ni de recepcionista y lo que es aún peor, muchos de ellos infradotados en material básico.

No se han abordado los problemas crónicos de la Atención Primaria

No se han abordado los problemas crónicos que padece este nivel asistencial y como consecuencia estos han contribuido inevitablemente a la situación actual. Enumeraremos únicamente los más “viejos” y a nuestro juicio los que más han influido en el deterioro de la Atención Primaria.

BUROCRACIA

Se sabe por innumerables estudios que la burocracia en Atención Primaria es excesiva e imposible de erradicar. La solución: SACARLA DE LAS CONSULTAS DE MEDICINA FAMILIAR Y PEDIATRÍA. No se ha hecho, la introducción de la historia clínica informatizada no solo no la ha erradicado, la ha AUMENTADO. Se han cambiado papeles con sello por pantallazos interminables de ordenador.

TRANSPORTE PARA ATENCIÓN DOMICILIARIA

Prometieron, y así lo firmaron, solucionarlo definitivamente. NO HA SIDO ASÍ, nos han vuelto a engañar una vez más. Cuando un médico, sea requerido en un domicilio, y la distancia requiera uso de vehículo, se le tiene que facilitar el desplazamiento. El médico ni tiene porqué disponer de carnet de conducir, ni poner su vehículo a disposición de la Conselleria. Si así lo pretenden, en las bases para el acceso a puestos de trabajo de médicos y pediatras de atención primaria deberían imponer el requisito de SE PRECISA CARNET B-1 Y VEHICULO PROPIO. Indudablemente esto es un despropósito tan grande, como el imponer al facultativo tareas y responsabilidades que exceden a su competencia como médico.

FALTA DE MÉDICOS

Este problema se ha magnificado y ha alcanzado dimensiones preocupantes en los últimos 5 años. Las expectativas de futuro son aún más alarmantes. La explicación es muy sencilla y como siempre multicasual. Por un lado tenemos plantillas que crecieron en los años 80 de forma espectacular con un recambio y crecimiento posterior muy bajo. Como es lógico tras el pico viene el valle y eso de debió prever, han tenido tiempo más que suficiente para solucionarlo. Y cómo, muy fácil, convocando oposiciones con un número adecuado de plazas TODOS LOS AÑOS, pero no lo han hecho así. Han preferido, por el contrario, médicos trabajando en precario, ocupando vacantes sin opositar hasta 20 años.

La pérdida de poder adquisitivo del médico en España y su baja remuneración, no tiene equiparación con los países de la Unión Europea.

La pérdida de poder adquisitivo del médico en España y su baja remuneración, no tiene equiparación con los países de la Unión Europea. A ello hay que añadir que la generación en edad de ejercer son los “milleniars” no el “baby boom” como ocurrió hasta ahora. Y en qué se diferencian, pues en algo muy sustancial: mientras los médicos de la generación del “baby boom” rara vez salían al extranjero, los “milleniars” SE MUEVEN con gran facilidad. Tienen menos barreras idiomáticas que la anterior, hay vuelos baratos y los desplazamientos son fáciles y asumibles, la cultura de los programas “Erasmus” les ha marcado de forma diferente, es decir que no tienen ningún problema para ejercer DONDE MAS LES CONVENGA.

Ahora formamos más MIR que nunca y se van más médicos con el MIR finalizado a otros países de la Unión Europea que nunca.

Formar un MIR cuesta nos cuesta entre 200.000 y 250.000 €. Ahora formamos más MIR que nunca y se van más médicos con el MIR finalizado a otros países de la Unión Europea que nunca. Es decir formamos médicos para el beneficio de nuestros vecinos, actitud a todas luces muy poco inteligente. Por el contrario, ante la escasez que ello conlleva, nos vemos obligados a importar facultativos de la Europa Extracomunitaria o América del Sur, con programas formativos que con toda seguridad no son tan exigentes como el que nosotros imponemos a nuestros médicos, y por supuesto centrados en otras necesidades que no obligatoriamente coinciden con las nuestras.

¿Quién lo ejecuta? Los profesionales

Desde el punto de vista de los ejecutores, es decir MEDICOS Y PEDIATRAS DE ATENCION PRIMARIA, el principal desencadenante de su contribución al fracaso ha sido la DESMOTIVACION.

No ha habido incentivos a la implicación en la mejora asistencial. En la Comunidad Valenciana se paga una productividad variable para médicos que oscila entre los 400-500 € brutos al año, ¡¡VERGONZOSO!! Además, se han medido parámetros economicistas en vez de calidad, de forma totalmente indescifrable y por gestores inexpertos incapaces de saber lo que estaban midiendo.

Desde el punto de vista de los ejecutores, es decir MEDICOS Y PEDIATRAS DE ATENCION PRIMARIA, el principal desencadenante de su contribución al fracaso ha sido la DESMOTIVACION.

Se ha encorsetado a los profesionales en su trabajo diario, sin autonomía alguna para la gestión. Prima más la satisfacción de usuario que el trabajo bien hecho. Las agendas de trabajo las han manejado y siguen manejando los coordinadores sin contar con la autonomía de gestión del propio profesional.

No se ha profesionalizado la gestión directa, es decir tenemos Jefes de Zona Básica de Salud de confianza del Director de Atención Primaria nombrados a dedo, con las limitaciones que no es necesario describir ello conlleva. El resultado, a la vista está.

Prima más la satisfacción de usuario que el trabajo bien hecho.

La política de sustituciones hasta la fecha actual ha sido de SUSTITUCIONES cero. Lo que ha repercutido en el estado anímico de médicos y pediatras así como en la sobrecarga laboral y tiempo destinado a la atención de pacientes, con situaciones claramente de riesgo para el paciente y profesional. Se ha pasado de una medicina enfocada a la promoción y prevención de la salud poblacional a una medicina de batalla.

Las agresiones han aumentado en los últimos años de forma escandalosa sin que se hayan adoptado medidas serias para evitarlas. Probablemente, la situación de abandono, falta de recursos o demoras, entre otros, son el caldo de cultivo en el que crecen estas actitudes.

Se ha pasado de una medicina enfocada a la promoción y prevención de la salud poblacional a una medicina de batalla.

¿Quién lo utiliza? Los usuarios

El usuario del sistema sanitario, por falta de información y falsas expectativas, también ha tenido su parte contributiva en el fracaso del modelo de Atención Primaria. El uso abusivo e inapropiado de la sanidad pública ha contribuido enormemente a la saturación, sobrecarga asistencial y desmotivación de los profesionales. Evidentemente este grupo de usuarios es minoritario y de justicia es reconocer que la inmensa mayoría de la población utiliza correctamente la sanidad pública. Pero el perjuicio que este pequeño grupo, que según algunos estudios alcanza hasta el 8% de la población, provocan un daño de tal calado que es necesario una intervención urgente sobre estas pautas de comportamiento.

El uso abusivo e inapropiado de la sanidad pública ha contribuido enormemente a la saturación.

Tenemos registros, por desgracia en prácticamente todos los cupos de facultativo,  de personas que han acudido al año por iniciativa propia más de 50 y 60 veces a su médico de familia o pediatra. De pacientes que han llamado al 112 más de 100 veces en un año, de personas que solicitan consulta con su médico únicamente para obtener el cupón descuento del 50% de un envase de paracetamol que tiene un precio de 1.20 € en el mercado, de usuarios que piden cita para obtener las recetas de consultas privadas, etc.

La consecuencia para ellos: NINGUNA. Para el sistema y el resto de población: NEFASTAS. Bien pues, ahí tenemos otra causa de la saturación de consultas bien identificada. Deben ser los responsables políticos quienes adopten medidas para erradicar estas prácticas en beneficio del conjunto de usuarios que utilizan correctamente el sistema sanitario público y en la mejora calidad de la sanidad pública.

Planteamos 4 soluciones

Dos de ellas son específicas para la Atención Primaria y otras dos, son generales.

El objetivo principal debe ser, como no puede ser otro, una ATENCION DE CALIDAD. Para ello, el principal requisito es el TIEMPO ADECUADO PARA ATENDER A LOS PACIENTES. En segundo lugar, los RECURSOS SUFICIENTES, lo que conlleva la accesibilidad a pruebas diagnósticas y a los otros niveles asistenciales.

El objetivo principal es una atención de calidad.

Primera solución: agendas cerradas en Atención Primaria

25 pacientes por consulta de Médico de Familia y 20 de Pediatría. ¡Ni uno más!

Está establecido por grupos de expertos y las Sociedades Científicas queel número óptimo de pacientes que se puede atender dedicando el tiempo necesario para una atención de calidad y segura para médico y paciente es de 25 por consulta de Médico de Familia y 20 de Pediatría. Pero, si se establecieran consultas con 25 pacientes de medicina familiar y 20 de pediatría (muchos centros así lo han hecho) aparecería un segundo problema. La proliferación de pacientes SIN CITA, las mal llamadas “urgencias”, que en algunos casos incluso excede en número a los pacientes citados. No son nada raras las consultas que comienzan con 25 pacientes citados y terminan con 50 pacientes atendidos. Por ello, al igual que en el segundo nivel asistencial, es necesario que los MEDICOS DE FAMILIA Y PEDIATRAS DE ATENCION PRIMARIA dispongan de AGENDAS CERRADAS.

No son nada raras las consultas que comienzan con 25 pacientes citados y terminan con 50 pacientes atendidos.

Ampliación de los servicios de urgencia extra hospitalarios

Para conseguir esto, es necesario ampliar los servicios de urgencias extra hospitalarios (Puntos de Atención Continuada o PAC) las 24 horas al día en TODO EL TERRITORIO, con el objeto de DERIVAR TODA LA DEMANDA QUE NO HAYA SIDO CITADA y permitir así una Atención Primaria de calidad, más resolutiva y orientada no solo a la demanda asistencial como ocurre ahora, sino también a la prevención y promoción de la salud.

También, el hecho de disponer de PAC 24 horas al día, solucionará parcialmente la sobrecarga asistencial que padecen los Servicios de Urgencias Hospitalarios, ya que dicha sobrecarga se debe a patología menor subsidiaria de ser atendida en el primer nivel asistencial.

Debe haber una INSTRUCCIÓN CLARA que toda la demanda sin cita (la mal llamada “urgente”, ya que no son urgencias médicas en su inmensa mayoría) sea derivada a los puntos de atención urgente extra-hospitalarios (PAC). De la administración dependerá el establecimiento de mecanismos de control para el uso adecuado también de estos dispositivos.

Debe haber una INSTRUCCIÓN CLARA que toda la demanda sin cita (la mal llamada “urgente”, ya que no son urgencias médicas en su inmensa mayoría) sea derivada a los puntos de atención urgente extra-hospitalarios (PAC).

Segunda solución: sacar la burocracia de las consultas médicas

Infinidad de estudios, en el ámbito de la Comunidad Valenciana el estudio SyNPC finalizado en 2005 ponen de manifiesto y cuantifican el peso de la burocracia en la actividad de médicos de familia.

Prácticamente la mitad de la actividad de los Médicos de Familia son tareas burocráticas no propias de estos profesionales.

Múltiples estudios posteriores así lo ratifican y evidencian que prácticamente la mitad de la actividad de los Médicos de Familia son tareas burocráticas no propias de estos profesionales, que como es lógico consumen tiempo y contribuyen al desgaste profesional. La informatización con la promesa de fin de la era de papel, no ha terminado con la burocracia: la ha mecanizado y aumentado. Se han asignando más tareas burocráticas al médico, tales como la recitación, gestión de pruebas complementarias, elaboración de múltiples informes de toda índole, etc.

La informatización con la promesa de fin de la era de papel, no ha terminado con la burocracia: la ha mecanizado y aumentado.

Asistente en consulta

Por ello, consideramos IMPRESCINDIBLE la creación de la categoría profesional del ASISTENTE EN CONSULTA, ya que de sobra está demostrado que la burocracia, en nuestro sistema sanitario es imposible de erradicar.

Por ello, debemos de encauzarla y redirigirla a donde sea más eficiente, es decir fuera de la actividad del Médico de Familia y Pediatra. Este profesional debe estar capacitado para los registros en los sistemas informáticos de historia clínica, así como asistir al médico de familia y pediatra en su actividad clínica; apoyo en la toma de muestras, exploración a los pacientes, etc.

El profesional adecuado para estas tareas son los TCAE. Profesionales con amplia experiencia en el apoyo a la consulta y capacitados para el manejo de los sistemas informáticos.

El profesional adecuado para estas tareas son los TCAE.

Tercera solución: combatir el mal uso (abuso) del sistema sanitario

Ya hemos comentado que un porcentaje bajo, pero no despreciable de población, utiliza abusivamente y de forma inadecuada la sanidad pública y contribuye en gran medida a la situación actual que padecemos.

Está de sobra cuantificado e identificado. No es cuestión de educación poblacional exclusivamente como la experiencia nos ha dejado más que claro. Corresponde a los responsables políticos idear y habilitar MEDIDAS ENCAMINADAS A CORREGIRLO. Estas medidas,  pueden ser eficaces para combatir el mal uso del sistema sanitario por esta franja de la población y es la administración la que debe de plantearlas con seriedad y sin complejos con el objetivo de preservar nuestro sistema sanitario.

Cuarta solución: acabar con la precariedad laboral y salarios bajos

España es uno de los países más importantes de la Unión Europea, en la que estamos integrados desde hace la friolera de 34 años. Ya va siendo hora que nos integremos al 100% también en cuestión de salarios y condiciones laborales.

Ya va siendo hora que nos integremos al 100% en la Unión Europea también en cuestión de salarios y condiciones laborales.

Los médicos españoles debemos poder equipararnos al resto de países de Europa. De no se así, la hemorragia de médicos que abandonan una vez finalizado su periodo de formación nuestro país y  se van a los países de nuestro entorno no parará. Es urgente equiparar tanto las retribuciones como las condiciones laborales (carga asistencial, horarios, asistencia en consulta, etc.) a los países de nuestro entorno.