35 horas de jornada, al igual que en otra Comunidades Autónomas. Una mejor remuneración de las guardias. Evitar que se marchen los médicos, al mismo tiempo que atraer médicos a la Comunidad Valenciana para solucionar la falta de especialistas.  Formar más especialistas y que se queden los que aquí se han formado.

Jornada laboral de 35 horas, mejor remuneración de las guardias y evitar que se marchen los médicos.

Esta puede ser la combinación  de cosas pendientes que se podrían hacer para que la Comunidad Valenciana esté en el lugar que merece, con unos médicos comprometidos y unos pacientes contentos con su modelo sanitario. En resumen: un modelo sanitario sostenible.

En un modelo sanitario sostenible, los médicos están contentos trabajando en el sistema sanitario público. Los médicos no están quemados, no tienen burn out. En un modelo sanitario sostenible los médicos… no se quieren marchar.

Faltan y sobran médicos

Después de toda vida invertida en estudiar, un médico recién terminado se encuentra con el examen MIR, que deja ya a casi seis mil médicos sin poder trabajar en el sistema público, y además sin posibilidades de seguir formándose ni de especializarse.

Porque acabar la carrera de medicina no sirve para trabajar en la asistencia sanitaria pública. Es imprescindible hacer una especialidad… a la que no pueden acceder todos los que acaban la carrera. Casi seis mil médicos ya sin poderse especializar en España. Y al mismo tiempo… faltan especialistas.

Como dice vulgarmente, blanco y en botella. Tenemos que hacer un esfuerzo todos, tanto las Unidades Docentes como la Administración para formar más especialistas y cubrir la demanda. En otro caso… todo irá a peor.

Casi seis mil médicos ya sin poderse especializar en España. Y al mismo tiempo… faltan especialistas. Como dice vulgarmente, blanco y en botella.

Formar especialistas es costoso

Formar médicos especialistas no es sencillo. Se necesitan hasta cinco años trabajando y aprendiendo como médico interno residente para alcanzar la titulación de especialista.

En la Comunidad Valenciana la formación de especialistas es de las mejores dentro de España. Tenemos unos hospitales que son de referencia. Lo que se hace en la Comunidad Valenciana es una Medicina de primer orden, sin duda.

Pero esto tiene una cruz: los profesionales estamos cada vez más quemados. Estamos quemados de unas condiciones laborales que distan mucho de ser ideales, de sueldos más bajos que en nuestro entorno, de recortes que todavía no se han revertido, de tener más jornada laboral que otras Comunidades Autónomas, de guardias interminables o de tener que hacer 15 guardias localizadas al mes, en las que no te puedes ir a más de media hora del hospital por si te llaman, porque no hay nadie más que las pueda hacer.

Estamos quemados de que la sobrecarga asistencial haga de la desesperación una realidad cotidiana para muchos médicos.

Fuga de médicos

En los últimos años, hemos venido observando un fenómeno curioso. Cada vez más médicos de la Comunidad eligen marcharse. Y eso tiene consecuencias.  En la Comunidad Valenciana la formación de especialistas es de las mejores dentro de España. Entonces… ¿por qué se marchan los médicos cuando se han formado?

La respuesta es sencilla, aunque la solución necesita de un compromiso de nuestra Consellería. Sabemos, a través de los Colegios de Médicos, que los especialistas recién formados en nuestra Comunidad eligen, cada vez más, marcharse al extranjero. Y no solamente eso, sino que también prefieren marcharse a otras Comunidades Autónomas.

Los médicos valencianos tenemos mucho apego al terruño. Y eso hace que la fuga de médicos sea menor todavía de la que podría ser. Pero ahí está. Un goteo imparable que va a más cada año. Y es que hay que buscarse la vida. Después de estudiar toda la vida, un médico ve qué se ofrece aquí y qué se ofrece fuera… y en muchas ocasiones decide marcharse.

Por eso, aunque estamos formado más médicos especialistas… no están disponibles para trabajar aquí porque hay sitios mejores.

Por eso, insistimos en un modelo sanitario sostenible: una jornada laboral de 35 horas, mejor remuneración de las guardias, formar más especialistas y que se queden los que aquí hemos formado, eliminar los contratos basura, terminar de revertir los recortes

No nos gustan las listas de espera

A los médicos no nos gusta la lista de espera. Nos gustaría que no hubiera listas de espera. Porque la lista de espera no es un ente abstracto, ni unos números sobre un pepel.

La lista de espera es el paciente que tienes delante, en tu consulta, todos los días, y al  que le tienes que decir que no sabes cómo está la lista de espera. Al que tienes que decirle que no sabes cuánto tardarán en llamarlo para operarse. Al que le tienes que decir que ya le llamarán para hacerle esa prueba diagnóstica que necesita. Esto no nos gusta a nadie.

A nosotros nos gustaría operar a los pacientes enseguida, a que las consultas con otros especialistas fueran inmediatas. Nos gustaría solucionar el problema del paciente enseguida.

La lista de espera es el paciente que tienes delante, en tu consulta, todos los días, y al  que le tienes que decir que no sabes cómo está la lista de espera. Al que tienes que decirle que no sabes cuánto tardarán en llamarlo para operarse. Al que le tienes que decir que ya le llamarán para hacerle esa prueba diagnóstica que necesita.

Pero no puede ser. Nos enfrentamos a que no hay huecos para citar a los pacientes con los especialistas, a que no hay huecos para citar a los pacientes en Atención Primaria. No se pueden ver cincuenta pacientes en una consulta de atención primaria y que la cosa salga bien siempre. Y sale bastante bien gracias a que los médicos de atención primaria tienen una formación más que excepcional. En otros entornos… ya veríamos. Pero todo esto tiene un precio: el médico acaba quemado.

A nosotros no nos gusta decirle a ningún paciente vuelva mañana. Nos gusta solucionar su problema inmediatamente. No nos parece bien que el paciente tenga que esperar días o meses a ser atendido, a que se le haga una prueba diagnóstica o a que sea operado.

La solución ideal a las listas de espera no son los contratos basura ni el plan de choque. La solución ideal pasa por crear los puestos de trabajo necesarios y que el modelo sanitario funcione con la normalidad que debería, sin tener que recurrir a jornadas maratonianas.

Pero… no es posible por ahora porque faltan médicos especialistas. Por ahora nos tenemos que conformar con un plan de choque que lleva más de 20 años siendo una solución temporal a las listas de espera. A unos autonciertos en los hospitales que llevan más de 20 años siendo una solución temporal a las listas de espera.

No está bien que tengamos que ver a ver cincuenta pacientes o más, y las urgencias que van apareciendo, en una consulta de un centro de salud, de un centro de especialidades o en una consulta del hospital.

No está bien que tengamos que ver a ver cincuenta pacientes o más, y las urgencias que van apareciendo, en una consulta de un centro de salud, de un centro de especialidades o en una consulta del hospital. Esta es nuestra realidad cotidiana en un día cualquiera, en un centro de salud cualquiera, de un centro de especialidades cualquiera o en hospital cualquiera… aunque ha sido la solución temporal durante más de 20 años. También se deberían hacer autoconciertos en atención primaria de forma voluntaria: que los médicos que así lo deseen puedan ver a sus pacientes por las tardes.

La sobrecarga asistencial nos deshumaniza

Demasiados pacientes y muy poco tiempo para verlos. Esta es nuestra realidad cotidiana, tanto en los centros de salud como en los hospitales. Cada paciente es una persona. Y los médicos, cada día, procuramos que no se nos olvide. Cada paciente tiene un problema, que para él es lo más importante que hay. Y debe serlo para los médicos también.

Cada paciente es una persona. Y los médicos, cada día, procuramos que no se nos olvide.

Una sonrisa, un gesto amable, empatía, capacidad de comprender qué le pasa a nuestros pacientes. Esas cualidades son fundamentales en la relación del médico con el paciente. Y claro está, solucionar el problema del paciente. Y es que en la Medicina no es solamente administrar un medicamento u operar a un paciente.

El trato humano hace que el tratamiento funcione mejor, hace que haya menos complicaciones postoperatorias, que el paciente perciba la calidad asistencial que está ahí. Un médico contento en y de su trabajo, combinado con un paciente que sabe que está en las mejores manos, es al receta del éxito terapéutico.