
Comunidad Valenciana 6 julio de 2026
El Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) muestra su profunda preocupación por la forma en que algunos departamentos de salud están organizando las sustituciones de verano. La Dirección de varios departamentos ha comunicado a los jefes de servicio que los médicos contratados para sustituir las vacaciones de otros facultativos deberán disfrutar sus propios días de vacaciones durante la vigencia de esos mismos contratos de sustitución. Hasta ahora, esos días se compensaban económicamente al finalizar el contrato temporal.
Para CESM-CV, esta decisión resulta difícil de justificar desde el punto de vista organizativo y abre un importante interrogante sobre la capacidad de la
Conselleria para garantizar la asistencia sanitaria durante los meses de verano. Si el médico contratado para cubrir unas vacaciones está de vacaciones, ¿quién atenderá a sus pacientes?
La finalidad de un contrato de sustitución es precisamente evitar que la ausencia del profesional titular genere un vacío asistencial. Sin embargo, si el propio sustituto deja de prestar servicio durante ese periodo sin que exista una nueva cobertura prevista, el resultado será exactamente el contrario: consultas sin facultativo, incremento de las listas de espera, retraso en la atención y una mayor presión sobre unos profesionales que ya soportan una carga asistencial difícilmente sostenible.
Desde CESM-CV consideramos que esta situación evidencia una preocupante falta de planificación de los recursos humanos. La sanidad pública no puede
organizarse sobre la improvisación ni trasladar las consecuencias de una gestión deficiente a los médicos y, en última instancia, a los pacientes.
El sindicato recuerda que la continuidad asistencial constituye una obligación de la Administración sanitaria y que debe garantizarse durante todo el periodo estival mediante una planificación suficiente y una dotación adecuada de profesionales.
Por ello, CESM-CV exige a la Conselleria de Sanidad que explique públicamente cómo piensa garantizar la asistencia cuando los médicos sustitutos disfruten de sus vacaciones, cuántos profesionales adicionales tienen previsto contratar para cubrir esas ausencias y qué medidas concretas va a adoptar para evitar que miles de pacientes vean retrasadas o canceladas sus consultas.
Asimismo, el sindicato reclama que se informe de si esta instrucción responde a una directriz general de la Conselleria o se trata de una decisión adoptada por determinados departamentos de salud, ya que sus consecuencias pueden afectar de forma directa a la calidad asistencial que reciben los ciudadanos.
La falta de planificación no puede seguir convirtiéndose en una sobrecarga permanente para los profesionales ni en un deterioro progresivo de la asistencia sanitaria.
Desde CESM-CV queremos dejar claro que las vacaciones son un derecho irrenunciable de todos los trabajadores, también de los médicos sustitutos. Precisamente por ello, corresponde a la Administración organizar ese derecho con la suficiente previsión para garantizar que ningún paciente quede sin atención y que ningún profesional tenga que asumir una carga de trabajo aún mayor por la ausencia de planificación.
La sanidad pública valenciana necesita gestión, previsión y responsabilidad. Cada consulta que queda sin cubrir representa un paciente que espera, un diagnóstico que se retrasa y un profesional que vuelve a soportar una carga asistencial que podría haberse evitado con una adecuada planificación. CESM-CV seguirá defendiendo unas condiciones de trabajo dignas para los médicos porque son también la mejor garantía de una asistencia sanitaria de calidad para toda la ciudadanía.