
El pasado jueves 23 de febrero se celebró en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Castellón la jornada organizada por la asociación de derecho sanitario de la Comunidad Valenciana ADSCV sobre el aumento de las agresiones al personal sanitario.
Nuestro sindicato participó en la charla coloquio representado por Alejandro Calvente Nomdedeu, presidente del Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana CESMCV.
La celebración de este tipo de jornadas nos parece muy importante ya que este problema se va incrementando a pesar de que parece que se han implementado multitud de medidas encaminadas a corregirlo pero no se ha conseguido.
Desde nuestro sindicato reivindicamos que se pongan en marcha inmediatamente medidas prácticas reales para proteger a los médicos en el ejercicio de su función lo mismo que al resto de profesionales sanitarios, más allá de campañas publicitarias que ha quedado en evidencia que no consiguen atajar el problema.
Queremos subrayar la necesidad de que haya vigilantes de seguridad en todos los puntos de atención continuada y en todos aquellos que demuestren ser especialmente conflictivos, puesto que lo ideal sería que existieran en todos los centros sanitarios pero parece que de momento eso es imposible. Medidas como la instalación de cámaras de seguridad, campañas de concienciación, sistemas de alarma inmediata de tipo sonoro, corrección de los déficits arquitectónicos que convierten las consultas en ratoneras en muchas ocasiones, incremento de la colaboración con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, la personación de la consellería y la comunicación directa a la fiscalía para perseguir de oficio este tipo de conductas intolerables, un incremento de las sanciones que a todas luces están demostrando no ser ni lo suficientemente disuasorias ni educativas… Hay muchas medidas reales que podrían tomarse inmediatamente y exigimos a nuestro empleador, la conselleria de sanitat que las ponga en marcha sin más dilación.
Desde los diferentes estamentos se insiste en lo importante que es denunciar este tipo de conductas y desde el sindicato estamos de acuerdo pero queremos resaltar que nuestros afiliados cuando sufren este tipo de comportamientos se plantean para qué: para qué van a pasar por todo el calvario que supone llevar a cabo estas denuncias con la dificultad de trasladarse a un centro, sentirse juzgados a la hora de plantear la denuncia, el miedo a las represalias, esperar un tiempo indeterminado y luego encontrarse con unas penas que al agresor le salen más baratas que comprar un paquete de tabaco diario en muchos casos…
¡Todo esto tiene que cambiar!