Una frenética mañana pasando la consulta de la agenda covid

Pruebas serológicas, PCRs y llamadas telefónicas centran las horas de la Atención Primaria en la pandemia – Los sanitarios destacan el «trabajo en equipo» del consultorio pese a no dar abasto

En el centro de salud de Albatera la gente espera a las puertas para entrar. Allí, dos celadores les toman la temperatura y ponen gel hidroalcohólico en las manos. Una vez culminado el proceso, ya están listos para entrar a la consulta de la que ese día sean pacientes. Arranca una nueva jornada frenética frente al covid.

En el patio del consultorio, hay una carpa habilitada para la realización de PCR, serologías o test rápido de antígenos. El circuito comienza a las 8.30 de la mañana con la extracción de sangre para realizar las pruebas serológicas «a personas covid que siguen con síntomas tras haber acabado la cuarentena y el médico decide hacer la prueba. Después, seguimos con los test rápidos de primera hora, más tarde con las PCR que tenemos programadas de los contactos de positivos o casos del centro y las que generan los colegios, raro es el día que no tenemos dos o tres aulas en esta tercera ola», explican fuentes de Enfermería. Una vez acabada esa tanda, van los test rápidos que origina la mañana, «personas que llaman al centro y nos explican sus síntomas». A ello se dedican dos o tres enfermeros desde primera hora hasta las 14.30, en la zona destinada a las pruebas diagnósticas.

Mientras en otro despacho, «muchas veces antes de las 8, ya estamos volcando a la agenda covid los positivos que nos llegan del laboratorio para que el médico encargado de la agenda de primeras , comience a llamar», cuentan desde Enfermería.

El facultativo es José Manuel Peris, vocal del Sindicato Médico, quien se ha unido como refuerzo a la plantilla médica de Albatera para llevar la agenda covid. En la primera planta, comienza su trabajo. Abre la lista de pacientes con PCR positiva. 78, 70, 62, depende del día. «En primer lugar hacemos la declaración epidemiológica, nos ponemos en contacto con él vía telefónica y abrimos una hoja de seguimiento para anotar los síntomas y los contactos que ha tenido para después llamarlos y hacerles la PCR», narra Peris.

Teléfono en mano comienzan las preguntas: ¿Qué síntomas tiene? ¿Respira con facilidad? ¿Está aislado? ¿Cuándo comenzaron los síntomas? ¿Necesita baja laboral? Al tiempo que se van rellenado las hojas de seguimiento.

«El trabajo telefónico es un sobreesfuerzo. Nuestro trabajo siempre ha sido presencial: ver, tocar, explorar a paciente. No es fácil hacerlo por teléfono: no lo vemos, el árbol de decisiones se complica mucho y tenemos que decidir sobre valoraciones que nos da la persona sin verlo ni explorarlo, una cuestión primordial», asegura.

Las dificultades en este tipo de consulta radican, la mayoría de veces, en los problemas de entendimiento con la persona que se encuentra al otro lado del teléfono. Extranjeros que no entienden el idioma, ancianos que no escuchan bien y hay que echar mano de los hijos para poder entenderse. Sin olvidar el «tacto» al hablar con los positivos y explicarles las pautas de su nueva situación epidemiológica. En las llamadas el hartazgo de la población es una constante. Desde gente enfadada porque lleva varios días confinada otros que tienen su negocio cerrado y no lo entienden. O sí, pero es difícil aceptarlo. Otras veces son familias confinadas por los sucesivos positivos de sus miembros. «Muchas veces tenemos que hacer de consejeros psicológicos. La situación es muy complicada», cuenta.

De manera simultánea, el responsable de Enfermería está llevando a cabo la agenda de seguimiento. En ella, llaman al paciente para decirle si es positivo o negativo en las pruebas de detección del virus, para después avisar a los contactos de los positivos y pautarles la PCR al séptimo día del contacto con el covid, según los protocolos actuales. «En las llamadas a los pacientes positivos controlamos los síntomas y los valoramos. Si en algún momento el paciente no tiene mejorías, se le cita con su médico por si hubiera que pedirle una radiografía o derivarlo al hospital», detallan fuentes de Enfermería.

Problemas a la hora de contactar

Al igual que en la agenda que conduce José Manuel Peris, los obstáculos no se hacen esperar, «hay veces que llamas y no te cogen el teléfono, hay que buscar en la unidad familiar y ver si hay otro número disponible para telefonear y que, a su vez, avise al familiar. Otras muchas no conseguimos contactar telefónicamente, entonces hay que avisar a la Policía Local para que revisen el catastro a ver si hay otro número disponible».

La picaresca está presente en la población. «Estás hablando con una persona y escuchas como te está contestando desde la calle o desde un manos libres en el coche. Al comentarle que deben estar en aislamiento, contestan: ‘eso ya me lo has dicho, ya lo sé’. Las formas y la educación no son las correctas, muchas veces». Problemas para que cumplan las normas y protocolos, muchos; gente que se los salta, también. Este colectivo se considera «el pilar básico de la Atención Primaria. No podemos curar o sacar sangre por teléfono. Nuestro trabajo es presencial, hacemos lo de antes a lo que se ha sumado la pandemia. Enfermería ha sido el apoyo fundamental al covid porque médicos no hay suficientes», señalan.

Pasillos vacíos, más trabajo

«Los centros están vacíos no sé qué hacéis hay dentro», se escucha desde la puerta de entrada al consultorio. Manuel Quinto, coordinador del centro, aclara el estado de las instalaciones debido a las medidas y protocolos sanitarios. Aún así, el trabajo es mayor al ser telefónico, «solo oímos, no vemos al paciente y debes de tener una intuición muy grande y saber su historial para ver qué patologías tiene de base. Es complicado porque nuestro trabajo es presencial. La sobrecarga es mayor», describe.

Este pediatra da su opinión acerca de la agenda covid. «Los médicos y enfermeros que están llevando la Atención Primaria no pueden estar en la línea covid porque les quita mucho tiempo. Ambas pueden caminar paralelas, sin cruzarse. Así unos llevarían todo lo referente a la pandemia y otros, la Primaria . Así, no supondría una sobrecarga que termina cansando a los profesionales sanitarios».

En este centro se ha reforzado la Enfermería pero no hay médicos, Peris «se ha ofrecido a ayudarnos con el covid, al igual que la odontóloga Ana Cuenca, a quienes les agradezco este servicio, para que los otros médicos puedan dedicar más tiempo a las consultas de Atención Primaria».

 

Noticia original publicada en el periódico información de Alicante.