
Estrella Gimeno
Delegada del Sindicato Médico CESMCV
Día de la mujer: es hoy y todos los días.
Puede haber escépticos cuando hablamos de este tipo de temas. Escépticos en que tengamos que remarcar la importancia aún en el 2024 de por qué celebramos el día de la mujer, pero solo hace falta que echemos la vista atrás para comprender de dónde venimos y dónde estamos. Y es que, si hubiera existido o existiera igualdad total hoy en día, estaríamos hablando de otros temas.
Cada 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer, que conmemora la lucha histórica de las mujeres reivindicando su participación en la sociedad y desarrollo para lograr la igualdad.
A pesar de los avances conseguidos en las últimas décadas, todavía nos enfrentamos a obstáculos, como es el caso de la discriminación de género, la violencia machista, la brecha salarial o la falta de representación en puestos de liderazgo.
En la historia de las mujeres médicas cobra relevancia la británica Dra. Elizabeth Blackwell, quien un 11 de febrero de 1849 en Nueva York, logró lo impensable en aquella época: convertirse en la primera mujer en el mundo en terminar los estudios universitarios de Medicina y ejercer la profesión. Por supuesto, no fue un camino fácil, ya que antes de ingresar en la Geneva Medical College en Nueva York, fue rechazada por, al menos, diez universidades. Es en su honor que cada 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer Médica.
En nuestro país, fue la barcelonesa Dra Dolors Aleu en 1882, la primera mujer que se licenció en Medicina y Cirugía, especializándose en Ginecología y Pediatría.
Estas mujeres valientes abrieron camino a que en generaciones posteriores las mujeres podamos ejercer la medicina sin tantos problemas. Afortunadamente, hoy en día, las cosas ya no son lo que eran antes, y en este terreno la situación ha mejorado. De hecho, la tendencia actual en las universidades es que en torno al 70% de los matriculados son mujeres. Esto confirma la feminización de la medicina y de la sanidad en general en España. Además, según los datos publicados de la convocatoria de 2023 sobre las plazas de formación especializada MIR, fueron a parar en su mayoría a mujeres, y por ello, cada vez más mujeres serán las que formen el Sistema Nacional de Salud.
A pesar de que los datos son bastante positivos, aún existe el “techo de cristal”, puesto que en nuestra vida laboral nos encontramos con que solo 2 de cada 10 altos cargos, tanto hospitalarios como en centros de salud, están ocupados por mujeres. Esto apunta a que debemos realizar con urgencia cambios en las políticas a nivel institucional para asegurar que las mujeres cuenten con el apoyo necesario para optar a estas posiciones de liderazgo.
La Medicina requiere entrega y esfuerzo, y resulta complicado compaginar la vida personal con la profesional. En el caso que demos prioridad a la vida personal, nos vemos forzadas en menudo, a paralizar nuestra carrera profesional temporalmente. O si decidimos priorizar la carrera profesional, repercute en nuestra vida personal/familiar, incluso posponemos la maternidad y crianza a un precio elevado. La realidad es que nos encontramos con obstáculos en la conciliación familiar, teniendo que elegir o haciendo malabares para poder sobrellevarlo todo. No todas somos capaces de hacerlo, y se da por hecho la capacidad multitask de la mujer, como si viniera “de fábrica”, y no es así. De hecho, ocasiona desgaste, y requiere mucha energía mental y muy buena organización. Además, fuera del ámbito laboral, para muchas mujeres continua esa capacidad de multifunción. Por todo ello, queda todavía mucho por hacer para que la mujer pueda realizarse laboralmente sin renunciar a la vida familiar.
Este día es mucho más que una conmemoración: es un recordatorio de la importancia de seguir trabajando todos juntos en una misma dirección para lograr un mundo más justo y equitativo para todos.

Esperanza Tatay
Delegada del Sindicato Médico CESMCV
Compañeros y compañeras:
No hace mucho, la periodista Olga Viza hacia referencia a lo sucedido en su redacción el 11 de septiembre de 2001. Hacia las 15 horas tras los ataques terroristas suicidas nos fue permitido hacer seguimiento en directo de la caída de las Torres Gemelas. Muchas de las periodistas abandonaron sus puestos de trabajo y regresaron poco después, pues el colegio acababa a medio día y tuvieron que “acomodar a sus prole”.
¿Por qué esta introducción ?
En el día 8 de Marzo, de reivindicación de las mujeres por la igualdad ( que no de celebración ) me acuerdo inevitablemente y especialmente de todas las médicas. Como otros colectivos, soportamos la triple jornada que se refiere al trabajo desarrollado en nuestra jornada laboral externa, a las tareas domésticas, y al cuidado y mantenimiento de las redes afectivas.
Sé que habrá opiniones para todo y me parece perfecto tener la oportunidad de abrir reflexión y debate. En el caso de la medicina , esto es especialmente duro : por las guardias , por la formación, por la investigación, por los congresos, por las adquisiciones de nuevas habilidades… requerimos un tiempo extra fuera de la jornada habitual para mantener nuestro ejercicio profesional en las mejores condiciones.
Respecto al cuidado del hogar, y sin querer tomar la parte por el todo, ya se ha publicado suficiente bibliografía con estudios contrastados para conocer como se reparten las tareas en la actualidad. El cuidado de los hijos ( y también de los mayores ) constituye la “ tercera jornada” no es por tanto infrecuente que haya períodos en los que, atendiendo a nuestras prioridades, se sustraiga tiempo a nuestras carreras y esto vale curriculum, y a nosotras mismas y esto vale salud.
Hemos adelantado algo es nuestras reivindicaciones laborales y no queda otra que animaros a contar con vuestro Sindicato cuando sea preciso. Existen insuficientes normativas para conciliar : necesitamos ajustarlas, revisarlas , flexibilizarlas… y no es posible hacerlo sin contar con vosotras
y vosotros.
Otros temas como los papeles asignados en nuestra sociedad a las mujeres, no dependen exactamente del Sindicato pero somos receptivas y receptivos a vuestras necesidades y dificultades, porque lo que no se nombra, no existe.
Por último no quiero dejar en el tintero la conveniencia de cuidar nuestra salud por nosotras, básicamente, por todo y por todos. Indudablemente, el desgaste de la triple jornada afecta a nuestra salud y hasta, en ocasiones , nos hace sentir culpables o nos lleva a un malestar difícil de definir. En CESMCV somos conscientes de esto y os brindamos sede, delegados y delegadas, y lo que se os ocurra que sea procedente para mejorar las cosas.
A vuestra disposición.