Valencia, 7 de julio de 2026,

Ante la reciente resolución de la Conselleria de Sanidad por la que se acredita a miles de profesionales de enfermería para la indicación, uso y autorización de dispensación de determinados medicamentos conforme a la normativa vigente, el Sindicato Médico CESM-CV considera imprescindible abrir un debate centrado exclusivamente en la seguridad de los pacientes y en la calidad asistencial.

La prescripción de un medicamento no constituye un acto administrativo ni un trámite protocolizado. Es la consecuencia de un proceso diagnóstico complejo que exige valorar la situación clínica completa del paciente, sus antecedentes, enfermedades asociadas, alergias, tratamientos concomitantes, posibles interacciones farmacológicas y el balance entre beneficios y riesgos de cada decisión terapéutica.

Para asumir esa responsabilidad, un médico completa un Grado de seis años y una formación sanitaria especializada mediante el sistema MIR de cuatro o cinco años adicionales, lo que supone entre diez y once años de formación reglada específicamente orientada al diagnóstico y al tratamiento de las enfermedades. La formación universitaria en Enfermería, igualmente esencial para el sistema sanitario, tiene una duración de cuatro años y responde a competencias profesionales diferentes, centradas en los cuidados y el seguimiento del paciente.

CESM-CV recuerda que la seguridad clínica no puede descansar únicamente en protocolos o algoritmos. Ningún protocolo puede sustituir el juicio clínico cuando un paciente presenta patologías múltiples, situaciones complejas o circunstancias no previstas. La medicina exige individualizar cada decisión terapéutica.

El Sindicato Médico quiere dejar claro que este posicionamiento no supone cuestionar la profesionalidad ni la extraordinaria labor que desempeña la Enfermería dentro del Sistema Nacional de Salud. Médicos y enfermeras desarrollan funciones complementarias e imprescindibles, pero no intercambiables. Precisamente por respeto a ambas profesiones, resulta esencial preservar las competencias para las que cada una ha sido específicamente formada.

CESM-CV considera preocupante que la falta de médicos o las deficiencias de planificación de recursos humanos puedan abordarse mediante una progresiva transferencia de competencias asistenciales. Los problemas estructurales del sistema sanitario deben resolverse reforzando las plantillas médicas, mejorando las condiciones laborales y garantizando una adecuada cobertura de especialistas, no diluyendo las responsabilidades clínicas.

La sociedad merece la máxima garantía de seguridad en todas las decisiones que afectan a su salud. Cuando está en juego la prescripción de medicamentos, esa garantía pasa por mantener el liderazgo clínico del médico como profesional específicamente formado para diagnosticar, indicar el tratamiento más adecuado y asumir plenamente la responsabilidad derivada de esa decisión.

Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana CESM-CV