
A punto de concluir el año 2024, el Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana CESM-CV, debemos mostrar nuestra profunda decepción y enfado ante la falta de cumplimiento de algunos compromisos, a los que al inicio de la legislatura se comprometió el propio Conseller de Sanidad.
1.- IMPLANTACIÓN DE LA JORNADA DE 35 HORAS DE LUNES A VIERNES A PARTIR DEL 1 DE ENERO DE 2025 A TODO EL PERSONAL MÉDICO.
Que no suponga ninguna merma retributiva ni pérdida de derechos laborales. Esta medida se empezó a negociar como tal a principio de este año en mesa sectorial sin embargo, a mitad de diciembre seguimos esperando la normativa o regulación de la misma.
Es públicamente conocido que a mediados de abril, el Consell firmó un pacto de legislatura en la Mesa General de la Función Pública, con los sindicatos que allí están representados, es decir los sindicatos generalistas o de clase UGT, CCOO y CSIF, que retrasaba la implantación de esta medida hasta enero de 2026, un año después de lo que se estaba negociando en sanidad y de los acuerdos a los que se habían comprometido con el Sindicato Médico, firma que ha servido a la Conselleria como argumento para dejar aparcadas estas negociaciones y retrasar un año más la implantación de la jornada de 35 horas con la excusa de aplicarlo a todos los trabajadores de la Administración autonómica. La jornada semanal de 35 horas en la sanidad pública valenciana parece alejarse en el horizonte cada vez más, distanciándonos del resto de Comunidades Autonómicas que ya la tienen implantada (salvo la comunidad de Madrid, Navarra e INGESA que depende del propio Ministerio de Sanidad), medida que va a redundar aún más en el desapego de profesionales hacia la sanidad pública en nuestra comunidad y contribuirá a la fuga de estos a otras CC.AA.
Este paso atrás en lo comprometido con los profesionales sanitarios ha supuesto un jarro de agua fría para el colectivo médico, que se siente “engañado y defraudado” por la Administración, que una vez más, independientemente de quién gobierne, ha contado con la inestimable ayuda de los sindicatos llamados de clase o generalistas para aprobar medidas que afectan en mayor medida al colectivo médico que es el único que tiene jornada adicional obligatoria.
Posteriormente, tras el verano y ante la falta de cumplimiento de su palabra, el Conseller de Sanidad, se comprometía a mantener la jornada laboral de 37,5 horas semanales concediendo que fuera de lunes a viernes en 2025, es decir, compensando la falta de horas en jornadas de tardes únicamente en el ámbito de Atención Primaria y dejando a los compañeros de hospitalaria con jornada de lunes a sábado como hasta ahora. El Sindicato Médico no puede admitir bajo ningún concepto que esto sirva para que la Administración se garantice peonadas de tardes obligatorias y a coste cero, y que cualquier medida que tenga que ver con condiciones laborales haga distingo entre los compañeros de Atención Primaria y Hospitalaria. La jornada de sábado debe ser, como en la práctica totalidad de CC.AA, de guardia de 24 horas, tanto en Atención Primaria como en Hospitalaria desde 2025 y no debe servir para aumentar el número de peonadas gratuitas para la Administración.
Pero ni siquiera este compromiso, ha adquirido forma de reglamento o normativa uniforme para poder llevar a cabo la organización del calendario laboral de 2025. Esto ha motivado que en cada Departamento se estén enviando por escrito directrices diferentes y nos encontremos como siempre ante una Administración de reinos de taifas en las que cada gerente actúa bajo su criterio y según sus necesidades, intentando cubrirlas, como suele ser costumbre, a costa del personal más deficitario y sobrecargado, es decir, de los médicos.
La paciencia de los médicos ha llegado a su límite, consideramos que no es razonable seguir escudándose en cualquier excusa para incumplir lo acordado e implantar la jornada de 35 horas semanales de lunes a viernes. La implantación de esta jornada, en el caso del personal facultativo, no requiere la contratación de nuevos médicos, tan sólo transformar la jornada ordinaria de los matinales de sábado en horas de guardia y el colectivo médico no puede seguir siendo rehén del resto de colectivos, especialmente cuando comprobamos la animadversión y desprecio con la que TODOS los sindicatos abordan la problemática que afecta exclusivamente a nuestro colectivo.
Los médicos que, no olvidemos, somos el único grupo profesional que NO TIENE JORNADA DE 37,5 horas, ni la va a tener de 35 horas NUNCA, como tiene el resto de trabajadores de la sanidad. En la mayoría de los casos nuestra jornada OBLIGATORIA puede llegar hasta 48 horas semanales, eso cuando se cumple la normativa, cosa que desgraciadamente no siempre es así, ya que en determinados Departamentos se exceden ilegalmente apoyado por la coletilla de “necesidades del servicio”, Reducir la jornada ordinaria a 35 horas para el colectivo médico es esencial para lograr niveles mínimamente aceptables para la conciliación familiar, equiparándonos al resto compañeros de otras CC.AA., medida que para los gestores supondría evitar los frecuentes conflictos que se dan en las plantillas para designar quién realiza las actuales guardias de los sábados.
2.- AGENDAS DE PACIENTES CITADOS EN ATENCIÓN PRIMARIA.
Se ha puesto en marcha un modelo de agendas de citación en Atención Primaria que, en lugar de establecer un número máximo de consultas a atender durante la jornada laboral (reivindicación de este sindicato con tope de 35 pacientes para los médicos de familia y 26 para los pediatras), ha establecido ese número, pero como MÍNIMO de consultas a atender durante la jornada. Es decir, siguen siendo AGENDAS SIN LÍMITES, esperando que los profesionales de Atención Primaria, asuman diariamente el número ilimitado de consultas que puedan surgir tanto de pacientes propios como de compañeros no sustituidos, sin espacio suficiente para la docencia, la investigación, la atención comunitaria o el seguimiento de los pacientes crónicos y lo que es más llamativo, sin ni siquiera contemplar los tiempos de apertura y cierre.
La sensación de los profesionales es que el único objetivo para esta Administración es darle al usuario la posibilidad de tener citas sin demora independientemente de la calidad que se les pueda prestar y, por supuesto, sin poner el énfasis en las necesidades reales de los profesionales cuyo único objetivo es trabajar en las mejores condiciones para ofrecer la calidad asistencial que los propios usuarios solicitan y que la Conselleria alardea que ofrece a costa de la “vocación y voluntariedad” de sus profesionales.
3.- DECRETO DE ATENCIÓN PRIMARIA.
Otro de los compromisos del Conseller fue la elaboración de un Decreto de Atención Primaria que se ha paralizado dejando, una vez más, a Atención Primaria desprovista de una herramienta legislativa necesaria para mejorar las condiciones laborales y evitar el continuo y creciente desapego de médicos de familia y pediatras por este nivel asistencial y que aproxime mínimamente Atención Primaria a Hospitalaria.
Es cierto que han cumplido con la creación de una Dirección de Atención Primaria (DGAP), pero necesitamos una DGAP que adopte medidas encaminadas a mejorar las condiciones laborales y no a mantenerlas o incluso empeorarlas. Es necesario un Decreto de Atención Primaria que:
- Empodere la figura del médico y unifique la escala de mando, única forma de organizarse y distribuir tareas de forma racional que descongestionen de actividad no propia las consultas médicas y por ende redunde en la accesibilidad y mejora del servicio prestado.
- Establezca un límite de citas en las agendas con un tope máximo de citas acordes a los cánones de calidad y seguridad mínimos tanto para el paciente como para el profesional de sobra conocidos.
- Que regule la Atención Continuada estableciendo que los PAC y PAS presten servicio de forma permanente los 7 días de la semana durante las 24 horas, para derivar la demanda no programada, que en definitiva es la que está destruyendo Atención Primaria. Se viene históricamente reivindicando desde el Sindicato Médico la necesidad de establecer este servicio durante 24 horas al día los 7 días de la semana, de forma que la demanda sin cita, mal llamada urgente, no interfiera, como ocurre continuamente, en la actividad programada de los Centros de Salud. Esta sería una de las medidas de URGENTE IMPLANTACIÓN, que con toda seguridad contribuirá al control de la ilimitada demanda en la Atención Primaria. Sin embargo, para poder realizarlo es prioritario dotar este servicio con personal adecuado en formación y titulación, con contratos dignos que tengan los mismos derechos y garantías que el resto de los trabajadores. La propuesta del sindicato ante la Administración es la eliminación de los contratos de atención continuada, conocidos entre el colectivo como “contratos basura”, que totalmente irregulares y que de una vez por todas se sustituyan.
- Que defina claramente el concepto de urgencia y no quede exclusivamente a criterio del paciente, por lo que es necesario que se establezca un sistema de triaje de la demanda sin cita, mal llamada urgente, con el objeto de derivarla donde corresponda y no sistemáticamente a las saturadas consultas médicas tal y como hacen constantemente los administrativos de los mostradores de atención al público al no estar capacitados ni cualificados para ello.
- Que la demanda compartida sea real y las agendas de enfermería sean acordes a las de los médicos y por lo tanto complementarias, pudiendo derivar en tiempo real actividad no propia del médico a estos profesionales que están capacitados para resolverla.
4.- OTRAS REIVINDICACIONES.
Desde el Sindicato Médico de la Comunidad Valenciana en nuestra autonomía, como a nivel nacional a través de la CESM, NO OLVIDAMOS NI RENUNCIAMOS a viejas y nuevas reivindicaciones que dependen tanto de la Conselleria como del propio Ministerio de Sanidad, como son una nueva normativa de regulación de las guardias tanto presenciales como localizadas, el trasporte en atención domiciliaria, el respeto de los derechos adquiridos frente al intento de obligar a desplazamientos en las nuevas ASI, la recuperación de la paga extraordinaria integra, el derecho a disponer de zonas de descanso adecuadas y dignas, el incremento del pago de productividad, el cese inmediato de todo intrusismo por parte de otros colectivos, y un largo etc.
Por todo ello, es necesario más que nunca que estemos como colectivo unidos y hagamos frente a las continuas agresiones y menosprecios que sufrimos tanto de la Administración central como de la Conselleria. Sin vuestro apoyo nos será imposible doblegar a nuestra empresa, la Administración, que sea del color que sea, nos menosprecia aprovechando la falta de unión que tradicionalmente caracteriza a nuestra profesión.
Es necesario e imprescindible que nos unamos y demostremos a la Administración y la sociedad que, sin el médico no puede haber sanidad y que, sin respeto, consideración, condiciones de trabajo y económicas dignas, adecuadas y proporcionales a la responsabilidad que soportamos, nos tendrán enfrente.