
Víctor Pedrera
secretario general de CESM
Desde el sindicato convocante y aglutinador de los profesionales médicos, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), su vicepresidente asegura que «estamos ante una oportunidad única para lograr cambios».
Pregunta. El anuncio de la huelga general con carácter indefinida, ya supone un órdago ante las reivindicaciones no escuchadas por el Ministerio de Sanidad.
Respuesta. Se trata de la continuación de unas protestas que se han ido incrementando ante la falta de respuesta del Ministerio. Los planteamientos que hemos hecho son viables; la profesión médica europea dispone de estatutos propios y no entendemos por qué España es la excepción. En Portugal, Francia, Reino Unido y Alemania, los médicos negocian directamente sus condiciones laborales con la administración responsable.
P. ¿Cuáles son las peculiaridades de nuestro país en este sentido?
R. Aquí estamos divididos. Por un lado, está la Mesa del Ámbito, donde se encuentran los sindicatos de clase (CCOO, UGT o CSIF), que son los que están a favor de la propuesta del borrador del Ministerio de Sanidad. Por otro, estamos nosotros, la Mesa de la Profesión.
P. ¿Por qué no vale la propuesta acordada entre sindicatos y Sanidad?
R. Porque no recoge las condiciones laborales que afectan directamente al médico; nuestra labor no puede regularse igual que la del resto de profesionales sanitarios. Se habla de la jornada de 35 o 37 horas, pero la realidad es que los médicos se enfrentan a jornadas obligatorias de entre 60 y 70 horas semanales. A esto se suma que los médicos realizan una actividad extraordinaria que no solo no se retribuye adecuadamente, sino que se paga a un precio inferior al de la hora ordinaria y, además, no computa para la jubilación. En definitiva, estamos en una situación de menosprecio.
P. Estos cambios no dependen solo de Sanidad, sino que involucran a carteras como Función Pública, Seguridad Social y Hacienda. ¿Lo han planteado así?
R. Es cierto que hay una lógica en ello. Todo cambio normativo requiere del apoyo de estos ministerios, dado que se supone que estamos ante una ley nueva. Pero no es así, porque lo que se ha hecho hasta el momento es maquillar el Estatuto Marco de 2003. E insisto: este es el detonante de los principales problemas que sufre la sanidad pública.
P. Entonces, ¿se arrastran carencias desde hace más de dos décadas?
R. El colectivo médico se ha ido despegando de la sanidad pública. Cada vez es más difícil encontrar profesionales que quieran trabajar en Atención Primaria o en hospitales comarcales con baja dotación de plantilla. No es que falten médicos, porque la producción de nuestras universidades es alta; lo que sucede es que, una vez formados, reciben mejores ofertas del extranjero, como en Alemania, Bélgica o Irlanda. Si queremos que la población sea atendida con garantías y seguridad, hay que mejorar la situación de quien presta el servicio.
P. Ustedes defienden que mejorar la situación del médico es cuidar la calidad asistencial del paciente. ¿Está esta en peligro?
R. No se pueden tener agendas en Primaria con 50 o 60 pacientes; así no se puede atender como es debido. No se puede obligar a los médicos a hacer siete u ocho guardias de 24 horas al mes. La población debe ser consciente de esto y apoyarnos, y sentimos que es así. Un ejemplo que usamos mucho es la seguridad de los camioneros: ellos cuentan con tacógrafos que miden su actividad y normas que regulan sus descansos para evitar accidentes. ¿Y los médicos? Nadie se pregunta si un cirujano está al 100% de sus capacidades para operar tras 17 horas de guardia ininterrumpidas.
P. Hasta ahora, las comunidades autónomas han apoyado sus paros. Pero, con las competencias transferidas, ¿podrían ellas tomar la iniciativa y elaborar marcos normativos propios con los médicos?
R. Sí, pero ahora estamos hablando de una norma nacional que debe dar cobertura a todo el Estado y fijar los mínimos por los que se deberían regir las CCAA. Valoramos las manifestaciones de apoyo, pero esperamos que, cuando llegue el momento de actuar, ese aliento se convierta en hechos.
Articulo de opinión Víctor Pedrera,
https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2026/01/23/697284bfe85ecede068b457e.html