
Rafael Pérez Trullás.
Facultativo Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.
Delegado Sindical de CESM-CV.
Otto Müller es un médico alemán de mediana edad que conocí hace muchos años en un congreso que hubo aquí en Alicante. Otto habla español como si fuera de Valladolid si no fuera por ese acento característico de su origen regional. Otto está enamorado de Alicante, de su cultura, de su clima, de sus playas, de sus gentes. Le encantaría vivir aquí. De hecho cada vez que tiene una oportunidad se reserva un vuelo “lowcost” y se viene a pasar un fin de semana o unas vacaciones a un “apartamentito” que compró en la Paya de San Juan.
Está tan enamorado de España que lo tiene claro: cuando se jubile se viene a vivir a España.
Un día, en una de sus escapadas le pregunté: Otto, si tan enamorado estás de España, ¿por qué esperar a la jubilación? Aquí siempre estamos escasos de profesionales de alta cualificación como tú.
Otto enarcó sus rubias cejas, y me miró con sus ojos azules como si estuviera haciéndole una proposición indecente. A continuación me explicó sus razones…
Desde un punto de vista profesional y económico, Alemania (y en general cualquier país de Europa) ofrece mucho mejores condiciones laborales para los médicos que España. En Alemania, el salario medio de un médico es significativamente más alto que en España. Un médico especialista en Alemania puede ganar entre 80,000 y 120,000 euros anuales sin sufrir demasiado, mientras que en España suele estar entre 40,000 y 60,000 euros con mucho esfuerzo. Incluso los médicos residentes también tienen mejores salarios en Alemania en comparación con los MIR en España.
En Alemania, la carga de trabajo suele estar mejor distribuida, con más personal sanitario por paciente y se prima la conciliación familiar y el tiempo libre. En España, los médicos frecuentemente denuncian sobrecarga asistencial, largas jornadas y contratos precarios, especialmente en la sanidad pública. En mi país, los hospitales suelen ofrecer más estabilidad laboral y mejores oportunidades de especialización.
Además estamos muy bien considerados y somos respetados por la población.
En Alemania cuando me jubile cobraré una pensión que rondará el doble de lo que cobraría si hubiera trabajado en España combinando mi pensión pública (la Deutsche Rentenversicherun) con mi plan de pensiones privado.
En conclusión, desde un punto de vista económico y profesional, es más conveniente quedarme en Alemania y venirme a disfrutar la vida cuando me jubile.
Vamos, que me dio las razones básicas por las que los médicos españoles emigran a su país y los médicos alemanes no vienen a trabajar al nuestro.
Y eso que Otto no sabe “de la misa la mitad”. Porque si le llego a decir que desde el Ministerio de Sanidad nos están preparando un Estatuto Marco que no hace más que agredir la integridad de los médicos españoles se habría tirado las manos a la cabeza.
No le conté que nos pagan las horas de guardia más baratas de la hora ordinaria. Tampoco que las guardias (a pesar de ser obligatorias) no nos cuentan como tiempo trabajado a efectos de jubilación como a otros empleados públicos (policías y bomberos por ejemplo). Ni le mencioné que equiparan nuestra formación de entre 11 y 12 años (grado master de 6 años con 360 créditos + 4 ó 5 años de especialidad obligatoria para poder ejercer en el sistema público) con otros grados de 4 años (240 créditos) que no tienen obligatoria la especialización para ejercer y que además tienen menor responsabilidad que el médico. No sé decirle que mientras al resto de población española le quieren reducir la jornada laboral semanal a 37,5 h (o incluso a 35) a los médicos nos imponen una jornada de 48 horas semanales. Que a pesar de aprobar un examen tipo oposición que cumple con los requisitos de evaluar con equidad la capacidad y el mérito, cuando acaba el periodo MIR, en vez de estabilizar tu empleo (como pasa con los jueces españoles) en la actualidad te dan una patada y te tratan como basura y a futuro, con el nuevo estatuto, pretenden que te esclavices durante al menos 5 años para poder disfrutar de libertad laboral. Tampoco le dije que por el mero hecho de ser Jefe de Servicio eres considerado como presunto prevaricador que en vez de buscar la excelencia de tu servicio lo que pretendes es llevarte a todos los pacientes a la privada.
Si le llego a contar todo esto seguro que me habría dicho eso de…
¡VENTE “P’ALEMANIA” PEPE! (En mi caso Rafa)