
Mª Soledad Botella Rodríguez
Médico de Familia y delegada de CESMCV
Sinceramente mi desilusión con la Conselleria de Sanidad es total. Lo que el conseller de Sanidad dijo que modificaría, se ha convertido en una realidad frustrante. Desde mi posición, he sido testigo de cómo se nos ha intentando vender un supuesto «consenso» que dista mucho de la realidad. Lo que tenemos es un sistema sanitario que se derrumba, sobre todo en Atención Primaria. Estamos inmersos en una espiral de burocaria, sobrecarga y desprecio por nuestra salud mental y física. Nos están empujando al limite.
Recuerdo la negociación de la jornada laboral de 37,5 horas. Se llegó a un acuerdo, pero su aplicación ha sido un espejismo. Seguimos encadenando guardias de 24 horas o más, sin tiempo real de descanso, sin la conciliación que prometieron. En la Comunidad Valenciana, la Conselleria habla de optimizar recursos, pero lo que veo es una carencia absoluta de médicos para cubrir las necesidades más básicas. Es imposible atender a la población y la demanda es inasumible.
El resultado es que nos vemos obligados a hacer un trabajo precario e incompleto. No me formaron para esto, para sentir que cada día ofrezco menos de lo que mis pacientes merecen. Se nos exige productividad inalcanzable y se nos utiliza para tapar agujeros, desviando la atención de la escasez de recursos y la mala gestión. Y, como muchos compañeros, me siento totalmente desmotivada, y francamente, entiendo a quienes deciden irse a buscar una sanidad donde se respete su profesión.
Esta sanidad pública está gravemente herida, y no por nuestra culpa. Está herida porque quienes la gestionan no cumplen sus promesas y la están descapitalizando. Exijo como profesional y como ciudadano, que se nos respete, que se invierta de verdad en nuestra formación y en recursos. Necesitamos menos «gestos» vacíos y más acciones competentes. La Conselleria tiene que usar su presupuesto para cubrir necesidades reales y dejar de asfixiar a los médicos de Primaria.
No estoy aquí para vender ni para callarme. Estoy aquí para decir que o se actúa con compromiso, o lo poco que queda de la sanidad universal y publica de la Comunitat Valenciana acabará desapareciendo por completo. Y eso, no lo podemos permitir.